“Veníamos en tercera, pero ahora vamos con esta caja de séptima que va a hacer crecer Azul”

Elecciones 2015 en Azul – Hernán Bertellys


Portal Chillar |26 de octubre de 2015 |21:44

“Veníamos en tercera, pero ahora vamos con esta caja de séptima que va a hacer crecer Azul”

 

26102015_04_Notas“Las sensaciones se mezclan. Primero la euforia, la alegría, pero también la tranquilidad, porque fuimos construyendo esta victoria en el día a día. Y ahora vamos a seguir construyendo una victoria más grande…que va a ser la de Azul. Vamos a poner de pie a esta ciudad para que todos estemos orgullosos de ser azuleños. Ese es el trabajo que vamos empezar inmediatamente”, subrayó Hernán Bertellys. NACHO CORREA

Así lo expresó el exultante intendente electo, en diálogo con los medios, luego de que los números comenzaran a indicar una clara e irreversible ventaja en su favor. En esa  circunstancia, también instó a “reivindicar las banderas del kirchnerismo”, a “lograr la unidad del peronismo”, a la transición, a sacar la ciudad adelante “entre todos” y al rol que espera que cumplan los partidos de la oposición.

“Las sensaciones se mezclan. Primero la euforia, la alegría, pero también la tranquilidad, porque fuimos construyendo esta victoria en el día a día. Y ahora vamos a seguir construyendo una victoria más grande…que va a ser la de Azul. Vamos a poner de pie a esta ciudad para que todos estemos orgullosos de ser azuleños. Ese es el trabajo que vamos empezar inmediatamente”.

Con esta frase abrió el diálogo que mantuvo con los medios un fervoroso y exultante Hernán Bertellys, quien hacía unos instantes había comenzado a saborear las mieles de un triunfo que tuvo en su figura uno de los puntales del éxito. El flamante intendente electo apuntó que los azuleños que consideraron a su persona al momento de emitir el sufragio, eligieron “mejorar”.

“Nosotros hemos presentado una forma de trabajar distinta. Nosotros decíamos que si la gente quería resultados distintos tenía que elegir un candidato distinto. Acá hubo un candidato distinto y ahora va a haber un intendente distinto”, expresó Bertellys, quien agregó que “seguramente vamos a tomar las banderas de Barberena, las vamos a aggiornar, las vamos a actualizar a esta época donde hay muchas más herramientas. Tenemos una construcción política que nos va a permitir rápidamente tener acciones concretas que se van a notar y que van a lograr que la gente se vaya enganchando al proyecto y sumándose. Tenemos que lograr que la comunidad toda se sume a este proyecto y que lo podamos llevar adelante entre todos”.

“Llevar adelante esta ciudad entre todos”   

Por otro lado, el intendente electo fue consultado respecto a una frase a la que había aludido al momento de dirigirse a los militantes y simpatizantes, minutos antes, en el interior del gimnasio de Velocidad y Resistencia, ni bien se había conocido el triunfo de la lista que encabezaba. En ese momento habló de “reivindicar las banderas del kirchnerismo” y de “trabajar para lograr la unidad del peronismo”.

En ese sentido, Bertellys respondió que “eso ya lo estamos sintiendo, creo que lo logramos en esta elección. Ahora tenemos que dejar de nombrar peronismo y Frente para la Victoria para empezar a levantar la bandera de Azul y comenzar a conquistar cada corazón. Que podamos convencer de a poco a todo aquel que vio otra opción mejor de que se puede trabajar juntos, dialogar, planificar, desarrollar y llevar adelante esta ciudad entre todos”.

“Azul va a cambiar en la negatividad que tiene hoy”        

De igual forma, en otro tramo de la charla, se le preguntó a Bertellys si hoy mismo comenzaría la transición. “En parte sí”, dijo y añadió que “nosotros vamos a respetar la fecha estipulada. La información es lo fundamental y lo más valioso; razón por la cual necesitamos tener toda la información que podamos inmediatamente, para armar el proyecto y consolidar el equipo”.

A continuación el intendente electo hizo hincapié en que en Azul, con su intendencia, se va a producir un cambio: “Azul va a cambiar en la negatividad que tiene hoy, en esta decadencia. Lo tenemos que dar vuelta. Nosotros vamos a llevar a Azul al podio, y lo vamos a hacer trabajando todos juntos”.

“Espero lo mejor” 

A su vez, Bertellys dedicó un párrafo de la charla con los medios al rol que espera encontrar de parte de la oposición.

“Espero lo mejor, que hagan un gran aporte en esta etapa que se viene, desde lo humano y en el valor de los proyectos que venían llevando adelante. Esperemos que los podamos concretar entre todos”, refirió.

“Veníamos en tercera, pero ahora vamos con esta caja de séptima” 

Bertellys recurrió a una serie de imágenes automotrices para aludir a su devenir político y los días por venir, ya en funciones. “Mi vida ha sido así –contó–, en cada cosa que emprendo voy a fondo y por eso se notan estas cosas. Ahora van a ver un motor de ocho cilindros con caja de séptima. Veníamos en tercera, pero ahora vamos con esta caja de séptima que va a hacer crecer la ciudad”, indicó.

Por último, el intendente electo agradeció “a todo el periodismo, que nos ha aguantado tanto tiempo. Son más de cuatro años que nos vienen abriendo las puertas de cada medio y son parte de este proyecto que tiene que evolucionar. Nosotros les vamos a llevar la propuesta más positiva de comunicar para lograr unificar a todo el pueblo de  Azul para salir adelante”.

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ENFOQUE

La hora de Bertellys

 

Desde ayer, el reloj político de Azul marca un nuevo tiempo que se conjuga en sintonía con el nombre de Hernán Bertellys, el ganador de una elección que lo sitúa ahora como el flamante intendente. Lo que vendrá no será fácil, ya que hay una pesada herencia para administrar. El mandato del pueblo ubica al sucesor de José Inza en el rol del protagonista de un cambio que tiene que ser  positivo. Después de cuatro años de una gestión comunal para el olvido, Hernán es la cabeza de una sociedad que espera, de una buena vez por todas, un nuevo rumbo que llene de luces a una ciudad apagada.

Fuegos de octubre, fuegos artificiales con aires de victoria. Decoraron anoche el cielo de Azul, detrás del Palacio Municipal, para celebrar la llegada del nuevo intendente. Hernán Bertellys es el elegido para conducir la nave que deberá rescatar a la ciudad de la oscuridad en la que está inmersa.
NACHO CORREA

Fuegos de octubre, fuegos artificiales con aires de victoria. Decoraron anoche el cielo de Azul, detrás del Palacio Municipal, para celebrar la llegada del nuevo intendente. Hernán Bertellys es el elegido para conducir la nave que deberá rescatar a la ciudad de la oscuridad en la que está inmersa. NACHO CORREA

 

Escribe: Fabián Sotes De la Redacción de

EL TIEMPO – fsotes@yahoo.com.ar

La fiesta se terminó. Y al día siguiente de una ceremonia que no salió para nada bien, el salón escenario de la realización es un verdadero desastre.

Hay copas rotas, comida desparramada por todos lados, restos -después de que fuera estrellada contra las paredes- de lo que era la vajilla, un olor a encierro nauseabundo, manteles manchados, sillas tiradas y mesas patas para arriba.

El piso está todo pegoteado por la mugre que quedó. Y la oscuridad que todavía ostenta ese salón ya vacío de comensales, los mismos que a medida que se iban yendo no hacían más que hablar pestes del organizador del evento, hace más lúgubre la escena.

El sol se empecina en colar sus rayos por los grandes ventanales de ese inmenso salón. Pero a pesar de que lo intenta, no puede lograr su cometido todavía.

De repente, ese silencio en el lugar se rompe. Alguien aparece para empezar a limpiar. Y en esa tarea, una de las primeras cosas que hace es correr una de las cortinas de las tantas ventanas que comunican a ese salón con el exterior.

Esa acción rompe la metáfora del relato. Y la ventana imaginaria de ese lugar que también lo es, sirve realmente como un nexo hacia esta ciudad apagada con nombre de color que ahora tiene un nuevo intendente.

El intendente Bertellys

Pasadas las nueve de la noche de ayer, cuando la tendencia tomaba forma de irreversible, Hernán Bertellys -el único héroe en este lío- festejaba en el búnker del Frente para la Victoria montado en el club Velocidad la legitimidad de un triunfo irreprochable, respaldado por la mayoría de una ciudadanía que ahora le ha otorgado los mismos poderes que hace cuatro años le había dado a José Inza y después, no hace mucho, se los quitó a través del voto.

El indiscutible triunfo estuvo cimentado en varios aspectos. El ex funcionario de Inza se supo despegar a tiempo de una gestión que será recordada como la peor en Azul desde el retorno de la democracia en 1983.

Y esta vez, a diferencia de elecciones anteriores, Hernán se convirtió en el constructor de un cimiento bien fuerte. Resistente como para garantizar que aquellos votos peronistas que le fueron esquivos en las PASO, a pesar de que las ganó, ahora se canalizaran todos en su figura, evitando así que se dispersaran en otros candidatos que no eran del palo.

Bastaba con observar anoche cómo iban pasando por ese bunker ganador del FpV todos y cada uno de los referentes de ese universo tan particular que es el peronismo, desde los históricos hasta quienes fueron sus competidores, para darse cuenta de eso.

Eran los mismos que, en algún momento, parecían inmersos en diferencias insalvables, pero que ahora encuentran en Hernán a una especie de superhéroe que tiene la misión de salvar a esta ciudad apagada de todos los males que la aquejan.

Bertellys, a quien las urnas le entregaron ayer el título universitario de político, es ahora el elegido; después de que años atrás llegara a Azul siendo un empresario organizador de eventos que, embarcado en movidas solidarias,  hacía radio, tertulias bailables y también cantaba (esto último, algo que todavía hace).

No la tiene fácil, en absoluto. Y así como supo entender lo que la sociedad pedía en esta elección donde él despegó con acierto su figura de la de Inza, más allá de que ambos pertenecen al mismo partido y él fue funcionario de su gestión, ahora deberá comprender -también los que lo rodean y lo acompañaron hasta acá- que no será el intendente de una mayoría, sino el de toda una sociedad. El de los ciudadanos que lo votaron y, también, de esa otra porción de la gente que no lo escogió.

La herencia de José

Hernán Bertellys recibe como herencia una ciudad que está física y anímicamente destrozada.

La secuela física más evidente la señaló ayer el flamante intendente, ni bien emitiera su voto en compañía de uno de sus hijos. Son esos pozos callejeros que desgarran a diario los trenes delanteros de cualquier vehículo automotor.

Pero tapar pozos, en este caso, es algo que deberá hacer tanto en el sentido denotativo como connotativo de esa frase.

Hay pozos que en los últimos cuatro años han calado mucho más hondo en la ciudadanía que los baches de las calles. Y de esos deberá también encargarse. Por ejemplo, recomponiendo un tejido social que está roto por donde se lo mire.

Deberá empezar por la propia casa del pueblo, que es la Municipalidad, esa de la que ahora -al menos por cuatro años- tendrá las llaves cuando Inza se las entregue, algo que podría suceder en un tiempo mucho más corto del que habitualmente se prevé para la finalización de los mandatos de los intendentes, según se dice.

Y ahí, puertas para adentro de la comuna, cuando entre a mirar se encontrará con problemas de todo tipo. Desde los financieros hasta los que se relacionan con una planta superpoblada de empleados que, desde lo económico y otros aspectos, han sido relegados y hasta maltratados, en medio de un sinfín de conflictos que persisten.

En la lucha con los gremios Bertellys parece tener de su lado al STMA. Anoche, en la sede del sindicato varelista se celebró con bombos y bombas de estruendo la llegada de Hernán al palacio comunal. Y después Luciano “Chicho” Varela, el actual titular del gremio, fue a saludarlo personalmente, luego de que -esto ya entra en el terreno de una mera hipótesis- seguramente su papá Omar haya hecho lo propio, aunque vía telefónica teniendo en cuenta esa restricción judicial a modo de condena que le impide salir de su casa.

En ese conflicto con los empleados municipales, aún es una incógnita el rol que jugarán con la llegada del nuevo intendente los demás gremios que representan a los trabajadores, es decir, ATE y SOEMPA.

Lo de las cuentas de la comuna es todo un tema también. Y urge solucionarlo para evitar llegar otra vez a esa caótica situación de hace poco, donde los empleados vivieron con la incertidumbre de no saber si iban a cobrar sus salarios y protagonizando, a través de protestas, justificados reclamos.

¿Se animará Bertellys, en su carácter de máximo representante de la ciudadanía, a indagar en los motivos por los cuales el municipio tiene sus cuentas en rojo? ¿Buscará a los responsables de esa situación? ¿O lo más conveniente ahora es sólo mirar de acá para adelante?

Ojalá lo logre

Los más escépticos sostienen que no deberá hacer mucho para superar una gestión como la de Inza. Pero pensar así sería pensar a corta distancia y en chiquito. El mayor deseo es que Bertellys haga muchísimo.

Cuestiones en las cuales meter mano tiene a granel. Las tendencias actuales remiten a solucionar el tema de la basura, el del tránsito -que se sigue cobrando vidas en la ciudad-, el de la salud pública, los barrios o el de un sistema de prevención serio y adecuado ante eventuales inundaciones. Y no puede olvidarse tampoco de los pedidos de Chillar, Cacharí y de todo el resto de localidades que forman parte del Partido de Azul, ése al que ahora él representa como intendente.

La transición ya empezó. Y urge asumir responsabilidades con relación a lo que vendrá, para lo cual Bertellys tendrá que rodearse de personas adecuadas y con capacidad para cada una de las funciones que sean designadas.

Esas decisiones en la conformación de su equipo, donde es imposible no imaginar a Alejandro Vieyra como uno de sus principales protagonistas, tienen que estar lejos de amiguismos y acomodamientos.

La idea es no repetir lo reciente, caracterizado por efímeros pasos fallidos por la gestión pública de funcionarios que cuando se alejaron de la gestión, además de criticarlo fuertemente, prácticamente fueron dejando solo a un intendente que, en la realidad, hace rato que empezó a irse.

Además, los poderes otorgados por la ciudadanía habilitan y obligan a Hernán a recomponer la relación que está rota entre el Ejecutivo y el Deliberante.

Las cuestiones ya mencionadas y varias más forman parte de esa pesada herencia que recibe. Es la misma que le da forma al escenario con el que se encuentra ahora el flamante intendente.

La sociedad azuleña mostró ayer en las urnas lo que quiere en el ámbito local. Y eligió a Bertellys para que se convierta en el gestor de todo eso que sirva para dejar atrás una etapa tan oscura en materia de gestión municipal y, por ende, para la ciudad.

En ese contexto, Hernán empieza desde hoy a escribir su perfil como intendente. Y el deseo de todos es que esa trama tenga un final feliz. Ojalá tenga muy buenos actores, guionistas y productores para esa historia que él ahora dirigirá. Ojalá entienda que esta sociedad merece algo mucho mejor a lo que ha recibido hasta ahora.

Que así sea, intendente Bertellys.

Aquel salón imaginario vuelve al terreno de la metáfora a este relato. En medio de toda esa fiesta sin final feliz, el día después uno de los rayos del sol, desde uno de los ventanales del lugar, se clava como si fuera un láser en el medio de la cabeza del organizador del evento.

Acurrucado en un rincón, como si estuviera dormido, de repente ese hombre se levanta y se va. Tambaleando y con su ropa hecha añicos, lentamente emprende la retirada del lugar.

Y cuando se aleja, sin pena ni gloria, lo observan a su paso esos otros que ahora están limpiando el salón, mientras él piensa que esa fiesta que organizó fue todo un éxito

¿Cuándo vuelva al mundo real y se encuentre cara a cara con esta ciudad apagada con nombre de color, podrá entender finalmente que no fue así?.


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