Un chillarense destacado entre los pilotos de la Fuerza Aérea

DIARIO EL TIEMPO, 20-01-2020

PASIÓN Y ORGULLO

Un chillarense destacado entre los pilotos de la Fuerza Aérea

Uno de los principales protagonistas de una nota publicada por un portal de noticias porteño, es el mayor Guido Flecha, jefe del Escuadrón I IA 63 Pampa II. Se trata de un vecino de la mencionada localidad, que ingresó a la escuela de Aviación Militar en 1996.


Un chillarense destacado entre los pilotos de la Fuerza Aérea
El mayor Guido Flecha, nacido en Chillar y actual jefe del Escuadrón I IA 63 Pampa II. FERNANDO CALZADA/INFOBAE.

Uno de los principales protagonistas de la nota titulada “Pasión y orgullo: ¿cómo se forman los pilotos de caza argentinos?”, publicada en el portal INFOBAE es el mayor Guido Flecha, jefe del Escuadrón I IA 63 Pampa II, un chillarense que ingresó al la Escuela de Aviación Militar en el año 1996 y que actualmente se encuentra en Las Heras, Mendoza, donde está la IV Brigada Aérea, donde se forman a los pilotos de combate argentinos.

De acuerdo con lo mencionado en el mencionado sitio de noticias, en la IV Brigada Aérea, en Mendoza, un grupo de hombres se capacitan para ser parte de un exclusivo grupo de aviadores militares.

Uno de ellos es el mayor Guido Flecha, quien tiene a su cargo Escuadrón I IA 63 Pampa II y en la publicación se alude que “cuando lo dice se le nota el orgullo en la voz y la mirada”. “Este hombre, que ingresó a la Escuela de Aviación Militar en 1996, supo desde pequeño que su destino estaba atado a esta profesión”, menciona también.

“A diferencia de muchos de los que están acá, yo vengo de una familia que no tiene nada que ver con la carrera militar. Vengo de un pueblo muy pequeño (Chillar, provincia de Buenos Aires) en donde no había ningún militar que hubiera salido de ahí”, recuerda y dice que su vocación nació el día en que vio de niño volar a los Mirages por sobre su cabeza.

En idéntico sentido, el militar chillarense comentó que cuando se metió en la escuela ni siquiera tenía la certeza de saber si le iban a gustar o no los aviones, pero que cuando se subió a uno supo que estaba en el lugar correcto: “Primero me movió el deseo de hacer esto y, de ahí en más, fue la carrera la que me fue llevando por diferentes lugares. Hice un camino maravilloso y apasionante, del que no me arrepiento”, expresó Flecha.

El placer y el privilegio de volar

Por otro lado, el mayor Guido Flecha asegura estar “muy agradecido de poder ser piloto de combate porque no todos pueden hacer esto que hacemos y, la verdad, siento un enorme placer y privilegio por el hecho de poder volar’.

Igualmente, el hombre nacido en Chillar es uno de los instructores del Curso de Estandarización de Procesos para Aviadores de Combate (CEPAC), tradicionalmente conocido como CB2. En él, de acuerdo con lo indicado en la nota publicada por Infobae, se busca que los egresados de la Escuela de Aviación Militar que posean las mayores y mejores aptitudes, y que hayan obtenido los mejores promedios de su promoción, adquieran capacidades que los formen y los perfeccionen como pilotos caza.

Flecha insiste todo el tiempo en que no es un objetivo imposible de alcanzar, pero sí algo que tiene niveles de dificultad que requieren de un alto nivel y un gran compromiso para poder ser llevado adelante.

Espíritu de héroes

“La experiencia en el CEPAC es uno de los hechos que cambian la vida de los pilotos”, sostuvo el mayor Flecha. Se trata de la transformación total de los alumnos del curso, en donde se ven los cambios entre la “materia” que ingresa y el “producto” final.

“El mayor orgullo de esta escuela es seguir brindando a la Fuerza Aérea la razón de su existir, que son los pilotos de combate. El día que de aquí no salgan más aviadores de combate, ese día la Fuerza Aérea dejará de ser lo que es. Por eso, nuestro mayor orgullo es seguir formando a los aviadores”, resalta el instructor de los caza nacionales que fue entrevistado por el mencionado portal de noticias. Además se emociona cuando señala una foto en una de las paredes del lugar: “Esa foto fue tomada acá, esos que están ahí son héroes de Malvinas y, también, formaron parte de esto. Nosotros seguimos alimentando ese espíritu”.

El mayor Flecha comenta que Malvinas puso la vara muy alta en materia de capacitación y que son muchos los que elogian la preparación con la que cuentan los argentinos. “En aquella ocasión, el mundo pudo ver de qué madera estaban hechos los aviadores argentinos. Eso nos brindó un gran prestigio a nivel internacional y nos obligó a elevar las exigencias a todos los alumnos que pasan por acá”, afirmó durante la entrevista realizada en Mendoza.

‘En Malvinas, el mundo pudo ver de qué madera estaban hechos los aviadores argentinos. Eso nos brindó un gran prestigio a nivel internacional y nos obligó a elevar las exigencias a todos los alumnos que pasan por acá’, expuso Flecha.