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El Viejo Almacén declarado de Interés Legislativo, Turístico y Cultural por el CD

EL CONCEJO DELIBERANTE DECLARO DE INTERES LEGISLATIVO, TURISTICO Y CULTURAL AL EMPRENDIMIENTO “EL VIEJO ALMACEN” UBICADO EN EL PARAJE PABLO ACOSTA DE NUESTRO PARTIDO    Mediante una Resolución, impulsada por los Concejales del GEN, Claudio Molina, Omar Norte y Pablo Zabalza, aprobada por unanimidad en la última Sesión, el Concejo Deliberante declaró de interés Legislativo, Turístico y Cultural del Partido de Azul al Almacén de Ramos Generales actualmente denominado “El Viejo Almacén” y su contexto natural, histórico y cultural, en el marco de Paisajes Culturales del Paraje Pablo Acosta del Distrito. Por otra parte se solicita a la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires el tratamiento y aprobación del Proyecto de Declaración, sobre el mismo tema.

            Pablo Acosta es un paraje rural, ferrocarrilero y hoy también turístico, ubicado a 56 kilómetros de la ciudad de Azul, en el límite del Partido de Azul con Tandil, fundado oficialmente en el mes de mayo del año 1930, sin embargo, el número esculpido en la estación del Ferrocarril Sud indicaba el año 1929.

Un Almacén de Ramos Generales, cuya construcción data del año 1900, según investigación realizadas por el LEMIT, funcionó junto a la Estación. El pueblo comenzó a desarrollarse en caminos y servicios, llegando a tener 500 habitantes, sin embargo en el año 1961 el ramal Azul-Arroyo de los Huesos-Chillar fue clausurado, siendo posteriormente desmantelado. La cantidad de habitantes disminuyó y el pueblo devino en paraje.

El antiguo Almacén de Ramos Generales hoy en día llamado “El Viejo Almacén” está siendo resignificado por la familia que lo habita. A modo de pulpería refuncionalizada, la edificación y su entorno tiene una larga historia que se consolida con la posterior llegada del ferrocarril y los primeros asentamientos rurales de la zona.

“El Viejo Almacén” de Pablo Acosta y su entorno representan junto a su referencia histórica,  bienes  patrimoniales del paraje, destacándose tanto su valor cultural como el natural. Su entorno representa un testimonio excepcional de la presencia del hombre a través de los años en una región de gran riqueza arqueológica, y referente de parte de la Historia de Azul.

Hasta principios de 1970 el Almacén de Ramos Generales perteneció a la familia Acosta Leloir pero el rumor de una activación del ferrocarril y expropiación de las tierras adyacentes por parte del gobierno hicieron que su dueña Carmen Leloir de Acosta rematara sus tierras a los empleados. Así el Almacén pasó a propiedad de la familia Santillán. Los avances tecnológicos en la agricultura, la falta de una escuela secundaria en el paraje, provocó una migración importante de la población rural hacia las ciudades vecinas, entre ellas la familia que se encontraba a cargo del almacén. Este fue el comienzo de una larga agonía por la que atravesó éste y otros almacenes de campo de la cual “El Viejo Almacén” no escapó. Así fue alquilado el edificio y vendido su fondo de comercio. También el edificio fue utilizado para acopio de cereal, alquilado a familias que trabajaban en el campo y tenían la necesidad de vivienda.

En el año 2005 un grupo de amigos decide alquilarlo con una propuesta diferente, poniendo freno definitivo a ese deterioro edilicio que aparecía como irreversible. Como se indicó previamente el Almacén se encuentra en la zona serrana del partido de Azul inmerso en un paisaje muy pintoresco, y relativamente próximo al Monasterio Trapense, único en la Argentina, uno de los motivos por el cual estas personas buscaron recuperarlo.

Así es como hoy el lugar funciona como restaurante de campo ofreciendo comidas típicas del ámbito rural de la provincia de Buenos Aires, alojamiento rural y un pequeño museo interpretativo que busca acercar la historia del Paraje. Volvió lentamente a convertirse en un lugar de encuentro entre la comunidad local y los visitantes ocasionales que se llegaban hasta la zona motivados por diversas razones. La propuesta fue todo un éxito. Los parroquianos tenían nuevamente su lugar de encuentro con sus familias y los visitantes un espacio para el disfrute, conocer la historia del lugar interactuando con la comunidad.