Lamentables hechos de violencia

Hechos de violencia de manifestantes que fueron a apoyar a Inza

Lamentables hechos de violencia

Una jornada donde la tensión también estuvo presente, luego de que se registraron algunos incidentes en el primer piso del Palacio Comunal con manifestantes que fueron a apoyar a Inza.
NACHO CORREA

Poco después del mediodía, un grupo de militantes comenzó a congregarse en el veredón municipal. De a poco fueron llegando hasta contar entre 30 y 50 personas, en su mayoría empleados comunales que en su horario de trabajo se apostaron en el lugar para apoyar al Intendente.
De fondo sonó, repetitivamente, la Marcha Peronista. Es que el conocido militante Ángel Ramón Galli estacionó su auto Volkswagen Bora en medio del veredón municipal y desde allí, con las puertas abiertas y el volumen al máximo, hizo escuchar a todos la clásica marcha partidaria.
Más tarde llegaría una camioneta Chevrolet 4×4, que -también subiendo al medio del veredón- acercó al grupo de manifestantes un par de cubiertas que luego fueron quemadas y que tuvieron que apagar los bomberos.
El tenor de los cánticos y los gritos que profirieron los manifestantes iban directamente dirigidos a los concejales que ya se encontraban en el primer piso para participar de la sesión.
«Traidores», «Saquen a los concejales», «Fuera todos», fueron los más suaves.
En ese contexto, pasadas las 13, cuando faltaban pocos minutos para el inicio de la sesión, llegó la resolución del juez Quaranta.
El desconcierto y la incredulidad se instalaron en el recinto. Inmediatamente, los titulares de los distintos bloques se reunieron en la presidencia para definir cómo seguir. Paralelamente, en uno de los bloques, otra reunión se sucedía en el mismo sentido.
Mientras esto ocurría, los manifestantes que apoyaban al Intendente Inza protagonizaron un más que repudiable hecho de violencia. Fue cuando decidieron abandonar el veredón e intentaron ingresar por la fuerza al recinto.
En ese intento, forcejearon duramente con los policías que de civil custodiaban la entrada, rompieron los vidrios de la puerta de acceso y patearon otro ingreso con el objetivo de poder irrumpir en el lugar, todo esto acompañado por cánticos violentos e insultos a granel.
Fue la Policía la que finalmente les impidió la entrada. Si eso hubiese ocurrido, tal vez otra sería la historia a contar, teniendo en cuenta el ímpetu que los militantes que apoyaban a Inza demostraron tener.
Después de que se retiraran del primer piso donde funciona el Concejo, el Intendente salió a las escalinatas y allí habló a los manifestantes intentando calmar un poco los ánimos.
Minutos más tarde, luego de ese contacto con Inza, el grupo se desconcentró y Galli se fue con la música a otra parte.
Los hechos fueron repudiados por el pleno del deliberativo local, que entendió que apuntaron a «amedrentar y entorpecer» el normal funcionamiento del cuerpo.

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Hechos de violencia por apoyo a Inza