Falleció el Dr. Gilbert Paris, originario de Chillar

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Falleció el Dr. Gilbert Paris, originario de Chillar

Gilbert Paris

Gilbert Paris

Docente de entrañable espíritu y lleno de optimismo, el fallecimiento de Gilbert Paris a los 81 años causó gran pesar en diferentes ámbitos de la Ciudad, fundamentalmente entre docentes y alumnos del Colegio San Francisco de Asís de Villa Elisa.

Había nacido el 20 de febrero de 1934 en Chillar, partido de Azul, provincia de Buenos Aires.

Hijo de Pedro Paris, un inmigrante francés, y Ángela Lucero, junto a sus trece hermanos fue criado en el seno de una familia católica donde los principios y valores fueron siempre el norte, una enseñanza que marcó su vida para siempre.

Tras realizar sus estudios primarios en su pueblo natal, se mudó a la casa de un hermano mayor en La Plata y completó su educación secundaria en el Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata.

Su vocación lo llevó luego a perseguir la licenciatura en Historia en el Instituto Juan Nepomuseno Terrero, y dedicarse toda su vida a la docencia con una devoción sin parangón.

Sus primeras experiencias como educador lo llevaron a desempeñarse como profesor de Historia en el Colegio Esquiú de City Bell, donde su personalidad emprendedora y formativa le granjearon el cariño de sus pares.

Años más tarde, asumió tareas en el Colegio San Francisco de Asís, de Villa Elisa, primero como docente, y luego como director, cargo que ocupó hasta poco tiempo antes de su fallecimiento.

Su pasión por la historia lo motivó a profundizar constantemente su educación, escribir artículos en revistas culturales y brindar charlas y exposiciones.

Su propósito, sin embargo, fue siempre enseñar y dar testimonio de la verdad, caracterizado por un amor muy especial a sus alumnos, que durante años le devolvieron todo su cariño con creces.

Cuarenta y cinco años de matrimonio lo unieron a Alicia Rella, con la que compartió toda una vida de vivencias, basadas en el respeto, la confianza y el afecto.

Hincha de Boca, la lectura era su mayor hobbie, especialmente las novelas históricas y épicas.

También disfrutaba la música folclórica, especialmente la del sur del país, y durante años se dedicó con mucho esfuerzo y la guía de un entrañable amigo, a aprender los secretos de la guitarra criolla.

Regularmente se rodeaba de sus sobrinos y sobrinos nietos, incentivando conversaciones edificantes y el amor al estudio, como una herramienta de formación y crecimiento personal.

Hombre de espíritu franco y personalidad divertida y optimista, supo cosechar amistades y afectos, especialmente si había un asado de por medio.

Su buen humor y nobleza le permitieron, ver lo mejor de las personas en cada uno, y siempre en su papel de docente, le interesó permanentemente formar y empujar a las personas a continuar creciendo.

Como educador, pudo romper la barrera generacional con sus alumnos y ganarse su respeto.