El relleno desbordado y un nuevo basural a cielo abierto

RECORRIDA POR LA PLANTA DE RESIDUOS

EL TIEMPO | 29 de junio de 2014 a las 18:30

Portal Chillar | 29 de junio de 2014 | 22:59

 

El relleno desbordado y un nuevo basural a cielo abierto

 

SONY DSCPara llegar a la oficina de administración, ya no se puede ingresar en vehículo. Hay que hacerlo a pié y esquivando las bolsas dispersas en el predio.

El estado de la Planta de Tratamiento y Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos EcoAzul es lamentable. Si bien su situación nunca hasta ahora ha sido óptima, ahora se complicó por la falta de respuestas del Ejecutivo a los reclamos de los trabajadores, lo que los llevó a comenzar una medida de fuerza que mañana cumplirá una semana. Así, la disposición de la basura es anárquica, al punto que la entrada y la calle principal están abarrotadas de bolsas. A esto se suma que desde la madrugada del sábado ya no están depositando los residuos ahí, sino en un predio de Transportes Malvinas. Un nuevo basural a cielo abierto

Desastroso, desbordado, insalubre por donde se la mire. Esos son algunos de los adjetivos que se pueden utilizar para describir, someramente, el estado en que se encuentra la Planta de Tratamiento y Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos EcoAzul. Si bien la situación del relleno viene siendo denunciada desde hace tiempo ya por distintos sectores de la comunidad -que alegan, entre otras cosas, la falta de conocimiento de los responsables políticos que tienen a su cargo la operatividad de la planta-, se agravó en los últimos días por los reiterados incumplimientos del Ejecutivo que llevaron a que los trabajadores allí destinados comenzaran una retención de tareas, medida que mañana cumplirá una semana.

Ahora la única manera de ingresar al predio es a pie, porque las bolsas de residuos tapan la entrada y la calle principal. Y esto evidentemente ha sido advertido por alguien del Ejecutivo, porque desde el viernes a la noche están tirando la basura en un terreno propiedad deTransportes Malvinas S.R.L. A esta altura, de más está decir que los residuos fueron literalmente arrojados en ese predio sin ningún tipo de protección, convirtiéndolo lisa y llanamente en un basural a cielo abierto.

Montañas de bolsas sin tapar

Transitar la calle de tierra que lleva al relleno, ya da una muestra de lo que se puede llegar a encontrar al llegar. Yendo hacia el predio -habiendo tomado antes el camino viejo a Tandil- a unos kilómetros no más se pueden ver las montañas de bolsas de basura, con las gaviotas siempre sobrevolando bajo sobre los desperdicios. No pasan desapercibidos tampoco los residuos desparramados en algunos de los campos linderos.

Pasado el mediodía de ayer, cuando este diario llegó hasta allí para realizar una recorrida fotográfica, el panorama que presentaba el relleno era lamentable.

Nada más cruzar la tranquera de ingreso, la basura invade todo el predio. Es más, para poder llegar a la oficina de administración es necesario esquivar las incipientes montañas de bolsas de desperdicios que fueron arrojadas ahí por Malvinas y que no han sido operadas por la retención de tareas que llevan adelante los trabajadores.

Una vez superado ese primer obstáculo, se desemboca en la calle de ingreso que por varios metros está totalmente colapsada de residuos. Sólo es posible transitarlo a pie, tarea que desde luego se vuelve por demás dificultosa. Y la visión que desde allí se tiene del relleno impacta. Bolsas, bolsas y más bolsas desparramadas anárquicamente por todo el lugar. Ahí no se distinguen celdas (que son las cavas que se abren para que se comiencen a depositar los residuos) ni calles principales ni calles laterales. Nada de nada. Sólo montañas y montañas de bolsas sin tapar arrojadas en cualquier parte, incluso flotando en las cunetas repletas de agua podrida sin ninguna protección para evitar que los líquidos lixiviados -los que desprende la basura y que son altamente contaminantes- pasen directamente a las napas.

Sin precaución 

En el relleno se camina por donde se puede, esquivando las bolsas dispersas en lo que se advierte queda de la primera calle lateral. Y yendo por ahí, en un extremo del predio hay una nueva montaña de basura. Es una que se ha formado no hace mucho y que no es producto de la urgencia que acarrea la medida de fuerza que están llevando adelante los operarios. Se nota que es de hace un tiempo a esta parte. Pero lo que más llama la atención es que los residuos han sido tirados ahí sin ningún tipo de medida de protección o seguridad. No hay celda ni nada que se le parezca. La montaña de residuos se montó sobre la tierra descubierta. Y a su lado, una especie laguna llena de agua podrida, que en realidad era una celda que nunca llegó a convertirse en tal.

Pero lo deplorable del relleno no termina ahí. Detrás del galpón que supuestamente iba a ser de reciclado, otra montaña de basura asoma. Tampoco ahí hay protección para que no se contamine el suelo ni las napas.

Como se dijo al principio, si bien la situación de la planta siempre fue complicada -en los últimos días incluso se habló de que era “crítica”-, la retención de tareas que desde el lunes pasado están realizando los trabajadores la ha agravado. Lo que no se entiende es cómo el propio Departamento Ejecutivo Municipal sigue sin dar respuesta a sus empleados, agravando el conflicto y permitiendo que el relleno haya llegado al estado que presenta hoy.

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Nuevo basural a cielo abierto 

Y como pareciera que el relleno no alcanza, desde la madrugada del sábado Transportes Malvinas comenzó a tirar la basura en un predio de su propiedad ubicado a un costado de la Avenida Cháves, antes de llegar a Ruta 51. Tal vez en un intento de que las bolsas no ocupen el camino que lleva al relleno y que el conflicto no sea tan visible, la orden de derivarlos hacia ese otro terreno habría llegado, según aseguraron fuentes consultadas por este diario, del propio intendente José Inza.

De acuerdo con lo comentado, la directiva es que se tire ahí la basura que se recolecte hasta el martes, previendo que ese día se podría llegar a levantar la medida de fuerza ya que el Ejecutivo se comprometió que ese martes pagaría las horas extras que están reclamando los trabajadores y por lo cual están haciendo la retención. Como sea, la realidad es que en ese predio -que es donde la empresa Malvinas guarda sus camiones- se está generando un nuevo basural a cielo abierto.

Ahí tiraron las bolsas en la madrugada y en la mañana del sábado, también directamente sobre la tierra sin ningún tipo de precaución. Esos desperdicios van a tener que se trasladados al relleno una vez que normalice su funcionamiento, de lo contrario se fomentaría desde el propio Estado un basural a cielo abierto.

EL DATO

Un dato llamativo se dio ayer cuando al consultarle a un trabajador que se encontraba en el relleno quién es hoy el responsable político de la planta, tuvo que pensar para dar una respuesta. Nombró a Héctor Bolpe –secretario de Obras y Servicios Públicos-, a Juan Suparo -coordinador de Administración de Servicios Públicos- y a Albino Ponce -aún no ha sido informado oficialmente qué cargo tiene-, pero no lo supo a ciencia cierta. La cuestión es que, por lo que se desprende, los funcionarios no se hacen presentes muy asiduamente en el lugar.

RECLAMOS SIN RESPUESTAS

Desde el lunes de la semana pasada, trabajadores del relleno sanitario están realizando retención de tareas. Es en reclamo de que se les entregue la ropa de trabajo adecuada para las tareas que realizan y que se les pague las horas extras atrasadas de los meses de abril y mayo.

En la última audiencia que se realizó esta semana que pasó en el Ministerio de Trabajo, el Ejecutivo se comprometió a entregar ayer viernes la ropa y pagar las horas de abril el 1 de julio y las de mayo el 15 de julio. Esta propuesta de pago fue rechazada por los trabajadores y por esto continúa aún la medida.

Pese al compromiso que asumió el Ejecutivo ante la cartera laboral, la realidad es que la indumentaria no la recibieron como se había asegurado. Lo concreto es que el viernes recibieron 8 camisas, 8 pantalones y 5 pares de botines. Camperas, ninguna. El dato es que son 10 trabajadores, así que ni la ropa ni el calzado alcanza para todos. Es más, según comentaron a este diario ayer, el talle de la ropa que recibieron no se ajusta a los que necesitan y el número de calzados tampoco.

SONY DSCAsí estaba ayer al mediodía la calle principal del predio del relleno sanitario. La gran cantidad de basura tirada allí, sólo permite el paso a pie.
HÉCTOR GARCÍA

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