“Teníamos que empezar a contar las cosas para poner una verdad en marcha”

Ayer, poco antes del mediodía, Margarita Stolbizer presentó en Azul su libro “Yo acuso” en la sala de conferencias de un hotel céntrico.

MARGARITA STOLBIZER PRESENTÓ SU LIBRO “YO ACUSO” Y SENTENCIÓ

“Teníamos que empezar a contar las cosas para poner una verdad en marcha”

No sólo simpatizantes del GEN se acercaron a la diputada nacional para que les autografíe el libro. También lo hicieron pasajeros que se encontraban alojados en el hotel de calle Colón.
Ayer, poco antes del mediodía, Margarita Stolbizer presentó en Azul su libro “Yo acuso” en la sala de conferencias de un hotel céntrico.

La líder del GEN participó de una charla en un céntrico hotel donde dio cuenta de algunos pormenores de la flamante edición referida a los casos de corrupción que en principio involucran a funcionarios de la administración kirchnerista y a la propia familia presidencial. Previamente la actual diputada nacional dialogó con los medios locales y accedió a una entrevista exclusiva con EL TIEMPO, que será publicada en próximas ediciones. 

Ayer, poco antes del mediodía, Margarita Stolbizer presentó en Azul su libro “Yo acuso” en la sala de conferencias de un hotel céntrico.

La máxima referente del GEN, Margarita Stolbizer, presentó ayer en un céntrico hotel de esta ciudad su libro “Yo acuso, en busca de verdad y justicia”, que está basado en un compendio de la investigación que la actual diputada nacional encabezó respecto de hechos de corrupción que tiene como principales sospechosos a funcionarios de la administración kirchnerista y a la propia familia presidencial. Durante la charla que ofreció ante un importante marco de público, la abogada estuvo acompañada por el ex legislador azuleño Omar Duclós, quien tuvo a su cargo la organización de la exposición y la disertación previa que dio un especialista sobre desarrollo local.

Además de la conferencia de prensa, Stolbizer accedió a conversar en exclusiva con EL TIEMPO. La nota será publicada en próximas ediciones de este matutino y en formato de video en el sitio www.diarioeltiempo.com.ar

Un detalle nada casual en la previa de la charla que la legisladora dio en esta ciudad.

“Poner algo en evidencia”

-¿Por qué motivo el libro lleva por título “Yo acuso”?

-Lo que yo he tomado es el “J’acusse” que es aquella carta tan famosa de lo que fue el caso Alfred Dreyfus en el cual un escritor francés, Émile Zola, hace un reclamo al presidente de la República francesa en defensa de un francés de origen judío que era injustamente acusado porque era inocente de ser espía. Tenía una connotación muy antisemita esa acusación que se hacía y él escribe una carta donde utiliza el “Yo acuso” para ir desnudando todo lo que había detrás de ese caso y entonces él toma dos palabras que son las que yo utilizo en el subtítulo del libro, que es la búsqueda de la verdad y la justicia. Él dice en un momento de su libro y yo lo tomo, “la verdad está en marcha”. Yo sentí también que lo que nosotros teníamos que empezar a contar las cosas para poner una verdad en marcha que nos permita llegar al punto de la justicia. Emil sola en esa carta dice que “cuando se llega al acto de justicia eso es un triunfo para todos los que luchan por alcanzarlo”. Esas son un poco las similitudes. Era poner algo en evidencia porque ese es el camino para llegar a la justicia.

-En los meses que lleva en funciones este gobierno ¿la verdad está en marcha?

-Sí, yo creo que sí. Al gobierno yo creo que le faltan obviamente muchas cuestiones y lo que nosotros vemos es que se toman algunos temas con demasiada ligereza o improvisación; un gobierno que nos dijo a todos que estaban preparados para gobernar y uno ve que cometen errores y en realidad no estaban tan preparados como decían; o subestiman algunas cuestiones. A mí me preocupa cuando el macrismo hace kirchnerismo, cuando se parece demasiado a los anteriores. Cuando después de haber exigido legalidad al gobierno anterior ellos hoy deciden ir por la ilegalidad, y son errores demasiado recurrentes. Si bien creo ha cambiado el clima y hoy hay un clima de diálogo, de construcción de consensos, que es favorable y necesario para la Argentina, pero a eso hay que darle política en el medio. Creo que lo que le está faltado a este gobierno es eso que es la política.

-¿No cree que eso es una problemática generalizada de las campañas, que vienen, proponen sobre diversas cuestiones y siempre hacen base que “vamos a luchar contra la inseguridad, el narcotráfico, la salud, la educación” y terminamos en ese infierno que vemos siempre?

-Algunas de esas cosas por supuesto hay. En las campañas electorales si uno observa todos los candidatos prometen resolver todos los problemas y no siempre se van a resolver, y muchas veces el candidato es hasta consciente de que no lo va a poder resolver. También cuando uno observa las campañas electorales todos dicen cosas más o menos parecidas. Se hizo famoso aquello de Menem que luego de haber ganado las elecciones diciendo “si yo contaba lo que íbamos a hacer no me votaban”. Fue un sincericidio por parte de Menem en ese momento y ahora pasa un poco así pero yo siento que la Argentina está en un punto en el que ya no nos podemos permitir esas cuestiones. Yo insisto con que este gobierno tiene el desafío de ser cada vez más serio, de recomponer las instituciones; tampoco vale pensar que se puede resolver las cosas ni mágicamente ni sólo desde una persona. Aquí hay que construir una base principal de diálogo, de consensos entre todos los sectores, no solamente políticos sino también sociales, económicos, académicos. La vía del diálogo y del consenso es lo que nos va a permitir a nosotros andar mejor.

-¿Se puede decir que fue una de las candidatas que dijo la verdad en la última campaña? En una de las últimas entrevistas que pudimos realizar en nuestra ciudad usted dijo que más allá de los resultados previsibles que iban a tener usted de todos modos era candidata para poder preservar el futuro del partido y de los candidatos que venían detrás suyo. Esa era la estrategia en aquel entonces. Hoy, la estrategia ¿sería tomar la posta de “Lilita” Carrió y convertirse en esa denunciante compulsiva para mantenerse en un estándar político?

-Dividamos las cuestiones. La primera en relación a lo que decíamos antes tal vez esa es la razón por la cual no obtuve los votos que podría haber obtenido, que era haber dicho la verdad. De  acuerdo al teorema de Menem que decíamos recién, al que decía la verdad no lo votaban. Nosotros no nos arrepentimos de una campaña que fue muy dificultosa y en la que nosotros entendimos que las razones o las motivaciones principales del votante eran no permitir que el anterior gobierno continuara, y creo que eso fue mucho más fuerte que el análisis de los contenidos que tenían los candidatos. Creo que esa es la razón por la cual la gente se volcó a votar sobre todo a Macri y muchos otros que terminaron votando a Scioli en esa polarización que se dio lo hicieron por el temor al riesgo o al retroceso que podía significar Macri. Nosotros terminamos entrampados en esa situación. Sin embargo no nos arrepentimos. La campaña nuestra estaba basada en los dos grandes pilares que eran igualdad y decencia siguen igual de vigentes. A mí me llamó la atención que en la campaña los otros candidatos no hablaban de decencia, no hablaban de igualdad y más me llama la atención que aún hoy no se hable y si uno piensa en la campaña del año que viene es posible que tampoco hablen de esos temas. Nosotros hemos tratado de ser siempre coherentes con esto y no abandonamos nuestras banderas. A mí ni a nosotros como fuerza política nos interesa plantarnos en lugar del denunciante. Sí creo que es imprescindible hacer luz sobre lo que pasó y por eso las denuncias responden primero a una obligación que una tiene. Cuando yo he hecho una denuncia lo hago cumpliendo con el deber como funcionaria pública. Cuando creo que algo es delito, no salgo a decirlo en ningún otro lado que no sea en la justicia. Cuando la señora de Kirchner se enojó por eso, yo dije que le he dado la posibilidad de defenderse. Cuando uno se presenta ante la justicia, la justicia es donde la persona sospechada tiene que ir y ejercer su defensa y así lo hice. Sin embargo, el papel de denunciante no es algo que a mí me conforme, no es algo que yo quiera, y por eso nosotros damos muestras permanentes de que trabajamos en otros temas. Sin ir más lejos la conferencia que estamos haciendo hoy acá, que la pensamos y sobre todo la piensa Omar Duclós que es el organizador de esto, apunta a ir capacitando a nuestros militantes políticos en algo tan importante como el desarrollo local, que quiere decir cómo hacer de las gestiones municipales una herramienta para que la gente en los pueblos pueda vivir mejor. Esa es la clave de nuestro trabajo y nuestra tarea política. Yo a esto le agrego una agenda de tipo parlamentaria y en el parlamento establecemos también establecemos alianzas y acuerdos de trabajo que hoy tiene que ver fundamentalmente con las tarifas; de hecho estuvimos con Omar anteayer en una audiencia preparatoria de lo que va a ser nuestra presencia en las audiencias públicas sobre tarifas. Presentamos creo que una de las primeras demandas judiciales en contra de las tarifas pidiendo la nulidad de la tarifa de gas y nos hemos preocupado y trabajado este tema sobre todo estudiando y haciendo propuestas. Lo mismo hemos hecho con el tema de los jubilados, del empleo, de las pymes porque consideramos necesario también que exista una agenda que atienda las problemáticas sociales. Cuando a nosotros nos preguntan si es suficiente que la justicia investigue la corrupción, decimos que es necesario, pero no suficiente. A la sociedad hay que ofrecerle otro tipo de cuestiones. Resolver la corrupción es central porque si hay corrupción, hay narcotráfico, hay inseguridad, tenemos problemas de vivienda, problemas de transporte. La plata que se llevan los corruptos es la plata que falta en el lugar donde la gente está teniendo esas necesidades.

 

Una oposición con un rol constructivo –

-Hablando de teoremas, aquello de que “el que pierde, acompaña”, ¿se podrá pensar que a futuro la dirigencia política tome esto con visos de veracidad y se pueda trabajar desde la oposición constructivamente?

-Sí. No es una aspiración a futuro. Para nosotros es una práctica hoy presente. En ese sentido creo que el buen clima de trabajo que existe hoy tiene que ver con la madurez. Primero que demuestra el oficialismo. Quienes están en el gobierno están demostrando la madurez que es recibir la propuesta y colaboración de los otros; de parte de quienes estamos en la oposición, la colaboración respecto de intentar apoyar todas las cosas que están bien e incluso mejorar aquellas que no lo están. En el Congreso esto se viene viendo de manera más clara. Tal vez es el ámbito donde hoy hay más construcción de consensos cooperativos. La primera de las leyes que fue en el mes de febrero, la de los holdauts que el gobierno necesitaba como herramienta, se hizo con una cooperación extraordinaria. Creo que fue una ley que venía con 18 artículos y 11 fueron reformados en el Congreso con los aportes que la oposición hizo como un aporte para que el proyecto saliera mejor de como había entrado. Lo mismo con el proyecto de la reparación histórica de los jubilados. Lo que nosotros hicimos fue acompañar la ley en general y los capítulos vinculados con las provincias y los jubilados, y no acompañamos el blanqueo por ejemplo, pero trabajamos durante todo el tiempo que el proyecto estuvo en el Congreso para mejorar la redacción que tenía, para sacar las cosas que nos parecían mal y el oficialismo aceptó que esto fuera así. Lo mismo con las otras leyes, donde ustedes saben que se discuten la ley del arrepentido, la de extinción de dominio y otras leyes que están en carpeta. Yo creo que hoy hay un marco de cooperación, de colaboración que ya está armado. Trasladado a la provincia de Buenos Aires, mucho más. En la provincia tenemos un diálogo muy pero muy fluido en la oposición, dejando aclarado que en la oposición no somos un colectivo todo uniforme. Nosotros pertenecemos a esa oposición que entiende que debe cooperar con el gobierno. Hay grupos minúsculos interesados en que el gobierno fracase, pero creo que por suerte eso es cada vez menor y se ve más un espíritu de colaboración.

 

La educación como pedestal del crecimiento – 

-No hay país del mundo que pueda crecer si no tiene una educación de excelencia. Hoy, cuando tenemos que el 50 por ciento de los adolescentes no termina el secundario caemos en la cuenta que estamos en un problema bastante serio. ¿Usted cree que la administración Macri tiene un plan de educación coherente?

-Comparto totalmente esto y para definir el proyecto de país hay que definir con qué tipo de educación lo vamos a acompañar, algo que venimos instalando desde hace mucho tiempo que el problema vinculado con la educación ya no es lo que teníamos hace veinte o treinta años atrás, que era el acceso sino que hoy el problema es la calidad, el contenido de la educación que estamos brindando. Tal vez es espacio de mayor conflictividad es el colegio secundario, por lo que hay que trabajar mucho ahí. El gobierno de Macri tiene algunas iniciativas que son muy interesantes; algunas que hemos trabajado en conjunto con el ministro Bullrich y en particular Omar (Duclós), que es la creación de un instituto de seguimiento y monitoreo de la calidad docente. Ahora estamos trabajando con la prórroga de financiamiento educativo, que es una muy buena ley que la Argentina tiene aunque no se cumple totalmente lo cierto es que se destinan muchos recursos a la educación. Sin embargo, nunca se ha trabajado en monitorear el cumplimiento de las metas. En realidad no se han fijado metas y no se cumple con saber dónde van destinados esos recursos. Hoy la creación de este instituto va a permitir definir metas y seguir efectivamente qué es lo que se hace con el dinero que se destina a la educación. También hay que ver que el gobierno de Macri es un gobierno nacional que tiene pocas competencias respecto del sistema educativo. Hoy, el sistema educativo depende mucho más de las provincias, sobre todo en esos niveles de primario y secundario –en lo nacional está más bien lo que es la formación terciaria y las universidades- por lo que creo que hay que poner un poco el foco en los contenidos y la calidad de la educación que depende de la provincia de Buenos Aires en nuestro caso, y ahí hay que producir cambios muy importantes, que a mi criterio no pueden ser sólo de maquillaje. Hay que cambiar en gran medida la formación que reciben los docentes, hay que cambiar los contenidos curriculares, hay que asegurar las infraestructuras que se necesitan y jerarquizar a los docentes.

-Los docentes reclaman reapertura de paritarias para que se revean los salarios porque a menor ingreso, menor calidad de educación. ¿Cómo se plantea esto?

-Nosotros creemos que esto tiene que estar todo dentro de un paquete. Lo que no se puede discutir es solamente los niveles salariales. Es necesario jerarquizar al docente a través de la jerarquización de su salario, pero en el mismo momento hay que discutir la calidad de la educación, la formación que reciben los docentes. La verdad es que al docente se lo tira a estar al frente de un aula a veces teniendo que atender conflictos sociales en vez de recuperar para la escuela lo que debe ser el ámbito de transmisión de conocimientos. Para eso lo primero que tiene que tener el docente es una formación adecuada a lo que debe transmitir. Y lo otro es no ser un docente que tiene que atender al chico que se desmaya porque no come porque eso va siempre en desmedro del conocimiento.

 

“El problema más grande: la pobreza”

-Cuando se habla de tener un plan social adecuado ¿cuál sería?, porque siempre se criticó al kirchnerismo de hacer clientelismo.

-Este gobierno de Macri ha continuado todas las políticas sociales del kirchnerismo, sobre todo en términos de programas sociales. Eso era necesario hacerlo y en algunos casos se han ampliado los programas sociales, pero creo que la discusión tiene que ser mucho más profunda. Para nosotros quizás el problema más grande que la Argentina tiene es la pobreza. Hay muchas otras cuestiones pero cuando a nosotros nos preguntan cuál es la prioridad. En un país que tiene más de 10 millones de personas pobres la prioridad siempre debe ser atender esa situación. El problema es que los gobiernos anteriores y el actual gobierno tienen una idea de pobreza distinta a la nuestra. Se cree que pobre es aquel al que no le alcanza el dinero y que todo eso se resuelve si le depositamos una cuotita en su caja para que vaya y la saque del banco. La pobreza tiene más que ver con cuestiones estructurales, sobre todo con la educación. Las personas están condenadas a ser prácticamente pobres inexorablemente cuando nacen en un hogar en condiciones de pobreza, varias generaciones que no ven a sus padres trabajar, entonces la Argentina ha ido perdiendo eso que fue parte de su identidad, que es que los hijos a partir de la educación pueden ir un poco más adelante que sus padres. La pobreza se combate de esa manera: recuperando la idea de que la educación y el trabajo son los que permiten ese ascenso social que va a romper el círculo vicioso de que en un hogar pobre los hijos siempre son pobres. Es la educación que le demos a esos chicos para acceder a un mejor trabajo. La otra condición vinculada con la pobreza es la infraestructura básica. No se resuelve el problema de pobreza estructural cuando la gente tiene la cuotita que retira del banco y tiene que vivir en lugares donde no tiene cloacas, no tiene agua potable, vive en condiciones de hacinamiento, no tiene acceso a una vivienda o a una tierra. Son cosas que no dan resultado en el corto plazo. El tema es que por lo general las políticas sociales se utilizan siempre para obtener a cambio los favores políticos. Eso termina comprando la voluntad de aquel que recibe.

-Usted es de extracción radical y recordemos que Raúl Alfonsín implementó las cajas PAN. ¿Cambió la mentalidad el GEN?

-Primero que había circunstancias totalmente distintas. La caja PAN en la salida de la dictadura fue una herramienta fundamental que además no era simplemente darle una caja de alimentos. La caja de alimentos le permitía a la gente acceder a un bien elemental que no tenía. Pero además la caja PAN implicó toda una tarea de participación social, de capacitación, de educación; porque además de la caja PAN Alfonsín puso en marcha el plan de alfabetización, tal vez la cuestión más revolucionaria desde la recuperación de la democracia que fue aquel plan a partir del cual muchas personas que no estaban alfabetizadas empezaban a serlo. Yo estoy convencida de que fue el mejor gobierno desde la salida de la dictadura hasta ahora y tuvo que ver con eso, que fue reconocer en un contexto terriblemente crítico como fue la salida de la dictadura cuáles eran las urgencias que la sociedad tenía. Obviamente que nosotros en ese punto no hemos cambiado y le damos el mismo valor a las mismas cosas.

 

Tema tarifas – 

-¿Macri tiene un plan de gobierno o van tapando baches a medida que aparecen?

-Yo creo que tienen un plan de gobierno. El tema son a veces las cuestiones puntuales y es lo que a nosotros nos preocupa es creer que las cosas se pueden hacer sorteando los marcos de legalidad. El tema de las tarifas fue así. Ellos creyeron que no tenían por qué hacer las audiencias públicas. Las desconocieron, subestiman la participación social. Decidieron aumentar las tarifas sacando una resolución de funcionarios que además están cuestionados por sus propios conflictos de intereses y parece que no les importa que hay que cumplir la ley. Las audiencias públicas no son vinculantes pero siempre son obligatorias, y son además la posibilidad en un marco de participación ciudadana donde la gente recibe información y opina, también entender el contexto social donde se va a dar el aumento de la tarifa. El tema de las tarifas fue muy maltratado desde el inicio.

“También creo que en esto hay que ser justos en algunos puntos: no nos gusta pagar impuestos. Somos una sociedad donde nadie tiene problema en comprarse un celular que vale 15.000 pesos en 12 cuotas, pero tiene problemas en pagar la cuota de la luz por 150 pesos. La tarifa social debe ser ampliada hacia aquellos que no pueden pagar, pero el resto de la sociedad tiene que empezar a saber que tenemos derechos y obligaciones”, concluyó.