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Un mano a mano con Margarita Stolbizer

La edición que la legisladora del GEN presentó el sábado en Azul.

UN MANO A MANO CON MARGARITA STOLBIZER

“La corrupción dejó muchas consecuencias sociales y humanas”

La actual diputada nacional y presidente de Generación para un Encuentro Nacional estuvo el sábado en Azul. Participó de una charla en un hotel céntrico para hablar sobre su reciente edición de “Yo acuso”. Participó de una conferencia de prensa y además ofreció dos entrevistas exclusivas, una de ellas con este matutino. “Es mucha la gente que, como consecuencia de la corrupción, en los últimos años se quedó sin vivienda, se mata en las rutas que no se terminan. Uno de los saqueos más grandes es en la obra pública”, afirmó en la nota donde la acompañaron Omar Duclós y Claudio Molina. 

 La diputada nacional firmó varios ejemplares previo al desarrollo de la charla que ofreció.
La diputada nacional firmó varios ejemplares previo al desarrollo de la charla que ofreció.
  • Por Augusto Meyer de la redacción de EL TIEMPO

Margarita Rosa Stolbizer de Laprovittola nació en la localidad bonaerense de Morón, el 17 de marzo de 1955. La política y abogada es actualmente diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires y preside el Partido GEN (Generación para un Encuentro Nacional), el cuál fundó en 2007 tras abandonar la Unión Cívica Radical, espacio donde comenzó su militancia en la Juventud y formó parte, en los años 90’, de la Corriente de Opinión Nacional, línea interna liderada por Federico Storani. Para las elecciones presidenciales de 2015, se presentó como candidata a Presidenta por la alianza Progresistas luego que el socialista Hermes Binner bajara su candidatura. La fórmula con Miguel Ángel Olaviaga obtuvo el 3,47% de los votos en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). En las generales, apenas alcanzó el 2,51%.

Stolbizer ha realizado denuncias contra integrantes de la administración kirchnerista, a saber:

Causa Hotesur: En noviembre de 2014, luego de una investigación del programa Periodismo para Todos, Stolbizer presentó una denuncia penal para que se investiguen las irregularidades vinculadas con la empresa Hotesur S.A., el incumplimiento de normas de inscripción y publicación en la Inspección General de Justicia. Después amplió su denuncia contra la entonces presidenta de la Nación por la titularidad de acciones y un posible lavado de dinero.

Caso Lázaro Báez: En enero de 2015, Stolbizer realizó una denuncia sobre una “presunta asociación ilícita fiscal” entre Lázaro Báez y Ricardo Echegaray, entonces titular de la AFIP ante el Juez Casanello, por la supuesta utilización de facturas apócrifas para evadir dinero a través de una red de empresas de Bahía Blanca.

Los Sauces: En abril de 2016, Stolbizer realizó otra denuncia contra Cristina Fernández por un posible lavado de dinero, falsificaciones de documentos públicos y violación de la ley de Sociedades en la empresa Los Sauces S.A. La denuncia sostenía que la empresa “habría sido usada para cobrar precios por encima de los de mercado por otros alquileres y ventas de inmuebles”.

Cajas de seguridad: En junio de 2016, Stolbizer realizó otra denuncia contra la familia Kirchner, y los acusó de ser una asociación ilícita, al punto de calificar a dicha familia como “la cabeza de la banda”, vinculando a la ex presidenta como “la jefa de una organización delictiva vinculada a la obra pública”.

“El libro es una convocatoria para que no nos vuelva a pasar”

El salón de un céntrico hotel albergó la disertación de la autora de “Yo acuso”.

-Está llevando adelante una recorrida que la tiene muy activa en las redes sociales y los medios de comunicación…

-Es un año para consolidad nuestro perfil, nuestras ideas, por supuesto recorriendo la provincia. Omar (Duclós), como presidente de nuestro partido en la provincia, ha organizado una serie de giras y estamos cumpliendo casi con todas las secciones electorales. En cada oportunidad lo hacemos tratando de dar una discusión no sólo hacia adentro sino hacia afuera, preparar y capacitar, porque aspiramos a formar un espacio de discusión más amplio de construcción de poder para cambiarle la vida a la gente, porque eso es la política en definitiva. Hemos agregado si se quiere el epílogo de una tarea que venimos desarrollando de investigación, que es el libro y aprovechamos la oportunidad para hacer la presentación de esto que va en el sentido de lo que planteamos hace muchos años como parte de nuestra identidad del GEN, que es el diálogo. Creemos que es un momento muy bueno de la Argentina para aprovechar y convocar a un diálogo político, social y que todos nos pongamos esto en la unidad de objetivo para terminar con la corrupción. La corrupción le ha hecho mucho daño a la Argentina, ha dejado muchas consecuencias sociales y humanas. Creemos que desde el diálogo hay que contribuir a un pacto para el ‘nunca más’ de la corrupción. Es lo que intentamos, que esto sea una convocatoria para eso.

-¿Por qué la idea de plasmar la investigación en un libro?

-Me pareció que teníamos que llevar al libro el testimonio de lo que habíamos empezado a averiguar para que se supiera. Por eso el libro tiene esa invocación que es en la búsqueda de la verdad y la justicia. Cuando empecé a escribir el libro la idea era contar un poco lo que había sido el proceso de Hotesur, que es como yo empecé la investigación de una manera casi casual. Lo que quería era relatar eso. Después me fui convenciendo que en la medida que lo que se había instalado era un modelo de negocios que excedía mucho al tema del hotel o de la actividad hotelera a través de la cual recibían los retornos de los empresarios beneficiados por el Estado, lo que hace el libro es describir ese modelo de negocios un poco más integral y la forma que se fue gestando todo ese modelo que al mismo tiempo es autoritario y corrupto. El libro, más que el relato de lo que pasó, es una convocatoria para que no nos vuelva a pasar.

“Creemos que es un momento muy bueno de la Argentina para aprovechar y convocar a un diálogo político, social y que todos nos pongamos esto en la unidad de objetivo para terminar con la corrupción”, afirmó Stolbizer.

Algunos de los contrastes “argentos”

-Hoy se ven en Argentina realidades groseras. Por un lado los bolsos de José López o el dinero contado en la financiera La Rosadita y, por el otro, un conurbano donde mucha gente la está pasando muy mal; cada vez peor ¿no?

-Exactamente. Eso es lo que nosotros planteamos. La lucha contra la corrupción no tiene solamente un sentido moral; tiene sobre todo un sentido social y esa es la convocatoria que hacemos: a mirar el problema de la corrupción desde los ojos de las víctimas. Es mucha la gente que, como consecuencia de la corrupción, en los últimos años se quedó sin vivienda, se mata en las rutas que no se terminan. Uno de los saqueos más grandes es en la obra pública. Cuánta gente espera aquí, en esta zona sin ir más lejos, la realización de una ruta que nunca se termina (Autovía de la Ruta Nacional N° 3) y que evitaría muchas muertes. Lo mismo pasó con el tren y en muchas otras áreas; lo que falta a muchos para poder vivir más dignamente para no perder a sus familiares en un accidente de tránsito o en una tragedia como la de Once, es la plata que se llevan los corruptos. No han sido neutros en términos económicos para la Argentina estos niveles de corrupción porque un empresario que sabe que tiene que pasar por un mostrador a dejar una coima, elige ir a invertir en otro país donde la economía es más sana y hay reglas de juego e instituciones porque acá, al mismo tiempo que saqueaban y se quedaban con el dinero para beneficio personal, destruyeron las instituciones. Eso se permitió también en la medida que la grieta que dejan las instituciones es por donde se cuela el crimen organizado.

-Son varios los dirigentes que hablan de corrupción en la era kirchnerista. Sin embargo, Cristina Fernández le ha contestado únicamente a usted…

-Sí. Yo me pregunté bastante por qué era de esta manera y ella, creo que sin querer, es la que me terminó dando la centralidad que hoy tengo; sobre todo en la calle, cuando la gente me identifica a mí como la persona que fui en contra de ella. En realidad se han hecho muchas denuncias contra distintos funcionarios. No había ninguna contra ella en particular y las dos denuncias que yo hice, que son Hotesur y Los Sauces, son sociedades que ella declara como propias y por lo tanto mis denuncias van al corazón de la familia y del poder, que es ella misma. La otra cuestión es que atrás de una denuncia de un hecho delictivo lo que hicimos fue desnudar ese modelo de negocios y de corrupción que la puso en evidencia, le derrumbó el relato. Porque no solamente robaban sino que también engañaban a la gente con el relato y nosotros la obligamos a que un día tuviera que salir a explicar que cuando se levantó el “cepo” cambiario corriera a comprar dólares, por ejemplo. Eso también derrumbaba el relato y creo que fue lo que más la enojó.

El desgaste del crédito de la actual gestión

-Falta mucho por hacer en Argentina y el gobierno actual se ha equivocado bastante en estos primeros meses, pero ¿qué se le dice a la gente que necesita algo hoy: vivienda, empleo…?

-Nosotros tenemos una visión crítica de esos errores que el gobierno viene cometiendo, sobre todo porque desperdicia la condición del crédito que la sociedad le estaba dando. La gente tenía mucha necesidad de que el gobierno cambiara y que, quienes están hoy, dieran muestras efectivamente de lo que son respecto de los anteriores. Creo que estamos en un mejor contexto que tiene que ver con que hay un clima de diálogo, de discusión. El gobierno debería institucionalizar el ámbito de diálogo, por ejemplo con un Consejo Político, Económico y Social porque eso es lo que permite discutir otras cuestiones. En los tres problemas principales de la economía, que son la inflación, el estancamiento económico y la pobreza, estamos igual hoy que hace ocho meses. El problema es que el Gobierno generó una expectativa muy desmedida sobre el segundo semestre y ni la inflación baja mágicamente ni las inversiones vienen por un acto de magia. Hay que crear las condiciones para que efectivamente se puedan ir dando esos cambios. Nosotros estamos en una posición que es colaborar con el gobierno pero al mismo tiempo exigirle, marcarle los límites y las diferencias, y eso es lo que intentamos hacer. En ocho meses es imposible que ellos puedan resolver los problemas que heredaron. Lo que necesitamos es que ellos digan cómo y cuándo se van a ir resolviendo, pero sobre la base de un plan serio y concreto, y no que terminemos siendo espectadores de la improvisación que hay para tratar algunos temas que deberían haber tenido resueltos bastante antes. Tengo la convicción de que así como que estamos hoy mejor que hace un año atrás, la situación va a tender a mejorar porque Argentina tiene recursos y capacidades en condiciones para sostener una crisis económica. La situación de Brasil nos viene complicando bastante porque es nuestro principal socio comercial; hay que esperar que ahí la situación también vaya cambiando. Esperamos que el año que viene, en la medida que estos indicadores –pobreza, inflación y estancamiento económico- puedan ir mejorando, se van a poder ir resolviendo algunos problemas que la gente tiene en su vida cotidiana. Y también resolverlo en términos institucionales porque como decía antes la corrupción no ha sido neutra para todo esto, por lo cual creo que la recomposición de los manejos de los recursos públicos –la discusión que se va a dar en los próximos días en el congreso con el presupuesto-, esperamos que el gobierno cumpla en eliminar los súper poderes y que el Congreso recupere sus atribuciones para discutir la asignación de los recursos. Esto nos depararía para el año que viene una mejor distribución de los recursos públicos.

-Una vez más la provincia de Buenos Aires es un caso distinto a otros en cuanto al manejo del Gobierno…

-Sin ninguna duda que la Gobernadora Vidal ha tomado sobre sus espaldas un desafío enorme porque la provincia viene con déficits estructurales muy graves que son institucionales, políticos, económicos, sociales. Nosotros intentamos también ahí colaborar porque nos parece que es una persona que merece el apoyo de nuestra parte y que obviamente la provincia también lo requiere. (La provincia de Buenos Aires) tiene sus particularidades; sin embargo a nosotros no nos gusta decir que la provincia es inviable o, como dicen algunos, que la provincia es el problema de la Argentina. Sigo pensando que la provincia de Buenos Aires es la gran solución de la Argentina por las capacidades que tiene y porque aporta nada menos que el 40 por ciento de la riqueza total nacional, pero a veces romper con esas estructuras que vienen desde hace mucho tiempo –me refiero a las situaciones que todos conocemos, que son las crisis sociales, los indicadores sociales tan altos que hay, porque la provincia tiene los indicadores más altos de pobreza, de indigencia, déficit de vivienda, de servicios de infraestructura- va a demandar mucho tiempo. Agreguemos a eso los conflictos que tiene en términos de las estructuras: policía, servicio penitenciario, el sistema judicial. Hay que tratar de ir aportando para que las cosas vayan mejor.

Desempolvar una vieja ¿utopía…?

-Teniendo en cuenta la concentración poblacional que hay sobre todo en el Conurbano, aquella idea del Presidente Raúl Alfonsín del traslado de la Capital a Viedma, ¿dejó de ser algo posible? ¿sigue siendo una utopía?

-No deberíamos dejar de lado una idea que en su momento tuvo una visión estratégica. Lamentablemente Alfonsín era un presidente que estaba demasiado adelantado a los tiempos y la salida de la dictadura complicó mucho para que se pudiera instalar una discusión que apuntaba a un país diferente. Creo que son cosas que uno siempre tiene que tener en cuenta porque la posibilidad de desconcentrar, de tener un país federal efectivamente y no sólo en la “letra muerta” de la Constitución, tienen que ser para nosotros objetivos que estén en la consideración. No sé si ese (Viedma) es el lugar. Hay que esperar un momento adecuado para eso. Hoy necesitamos constituir las bases de diálogo político y social y en ese marco se podría volver a discutir.

-Imaginamos que cuando sale al interior usted no sólo se distiende sino que toma contacto con el potencial que tiene el territorio bonaerense.

-Así es. A nosotros nos pasa eso. Cuando uno recorre Buenos Aires constata que hay recursos de todo tipo. No solamente es la provincia más grande y rica de la Argentina; la extensión territorial explica por sí sola el potencial que tiene. Me parece también que la provincia refleja una riqueza cultural que no siempre es valorada. Cuando uno llega a los pueblos y recorre las estaciones de tren, los museos, las comunidades, comprueba un potencial cultural que es muy importante también, sumado desde luego a la riqueza agropecuaria. Esta es una característica de la Argentina. Tenemos como recurso más importante a la tierra y por lo tanto lo que debería haber también políticas públicas que apunten a ver cómo optimizamos los recursos en favor de trasladar eso a un proyecto de vida mejor para la mayoría. Hay una discusión retrasada en el país sobre nuestra matriz productiva y una discusión estructural muy atrasada que es la educación. Hay que juntar estas dos cosas para pensar de qué manera la educación tiene que servir a un proyecto de país distinto que aproveche en el buen sentido esos recursos que tenemos.

“Nosotros no coqueteamos”

-Usted ha dicho que no es este año electoral, pero hay dirigentes dentro del Frente Renovador, como Felipe Solá, que le ha pedido que “deje de coquetear”…

-Primera cuestión: nosotros no coqueteamos. Yo no lo hago y ni siquiera estoy en licitación y me incomoda bastante esa cosa de tironeo. Estamos en un año donde trabajamos para fortalecer nuestra propia identidad. Estamos convencidos que somos la única expresión del progresismo y el progresismo tiene una vacancia dentro de lo que es el sistema político. Eso ocurrió, nosotros lo hemos entendido en una elección donde la polarización fue motivada en que la gente quería efectivamente terminar con los que estaban gobernando y que se fueran, y entonces eso definió el voto. Pero el progresismo sigue teniendo justificación y razón de ser y nosotros estamos fortaleciendo esto. El año que viene veremos porque también es cierto que no se puede tener durante mucho tiempo un proyecto en términos políticos y de ideas si no se lo vincula también con un proyecto de poder que permita llevar esas ideas hacia adelante. Nos pensamos como parte de algún acuerdo que permita realmente llegar al poder, pero no estamos definiendo eso este año.

Margarita Stolbizer en diálogo con EL TIEMPO, acompañada por Claudio Molina, Omar Duclós y Omar Norte. FOTOS NACHO CORREA

“Teníamos que empezar a contar las cosas para poner una verdad en marcha”

Ayer, poco antes del mediodía, Margarita Stolbizer presentó en Azul su libro “Yo acuso” en la sala de conferencias de un hotel céntrico.

MARGARITA STOLBIZER PRESENTÓ SU LIBRO “YO ACUSO” Y SENTENCIÓ

“Teníamos que empezar a contar las cosas para poner una verdad en marcha”

No sólo simpatizantes del GEN se acercaron a la diputada nacional para que les autografíe el libro. También lo hicieron pasajeros que se encontraban alojados en el hotel de calle Colón.
Ayer, poco antes del mediodía, Margarita Stolbizer presentó en Azul su libro “Yo acuso” en la sala de conferencias de un hotel céntrico.

La líder del GEN participó de una charla en un céntrico hotel donde dio cuenta de algunos pormenores de la flamante edición referida a los casos de corrupción que en principio involucran a funcionarios de la administración kirchnerista y a la propia familia presidencial. Previamente la actual diputada nacional dialogó con los medios locales y accedió a una entrevista exclusiva con EL TIEMPO, que será publicada en próximas ediciones. 

Ayer, poco antes del mediodía, Margarita Stolbizer presentó en Azul su libro “Yo acuso” en la sala de conferencias de un hotel céntrico.

La máxima referente del GEN, Margarita Stolbizer, presentó ayer en un céntrico hotel de esta ciudad su libro “Yo acuso, en busca de verdad y justicia”, que está basado en un compendio de la investigación que la actual diputada nacional encabezó respecto de hechos de corrupción que tiene como principales sospechosos a funcionarios de la administración kirchnerista y a la propia familia presidencial. Durante la charla que ofreció ante un importante marco de público, la abogada estuvo acompañada por el ex legislador azuleño Omar Duclós, quien tuvo a su cargo la organización de la exposición y la disertación previa que dio un especialista sobre desarrollo local.

Además de la conferencia de prensa, Stolbizer accedió a conversar en exclusiva con EL TIEMPO. La nota será publicada en próximas ediciones de este matutino y en formato de video en el sitio www.diarioeltiempo.com.ar

Un detalle nada casual en la previa de la charla que la legisladora dio en esta ciudad.

“Poner algo en evidencia”

-¿Por qué motivo el libro lleva por título “Yo acuso”?

-Lo que yo he tomado es el “J’acusse” que es aquella carta tan famosa de lo que fue el caso Alfred Dreyfus en el cual un escritor francés, Émile Zola, hace un reclamo al presidente de la República francesa en defensa de un francés de origen judío que era injustamente acusado porque era inocente de ser espía. Tenía una connotación muy antisemita esa acusación que se hacía y él escribe una carta donde utiliza el “Yo acuso” para ir desnudando todo lo que había detrás de ese caso y entonces él toma dos palabras que son las que yo utilizo en el subtítulo del libro, que es la búsqueda de la verdad y la justicia. Él dice en un momento de su libro y yo lo tomo, “la verdad está en marcha”. Yo sentí también que lo que nosotros teníamos que empezar a contar las cosas para poner una verdad en marcha que nos permita llegar al punto de la justicia. Emil sola en esa carta dice que “cuando se llega al acto de justicia eso es un triunfo para todos los que luchan por alcanzarlo”. Esas son un poco las similitudes. Era poner algo en evidencia porque ese es el camino para llegar a la justicia.

-En los meses que lleva en funciones este gobierno ¿la verdad está en marcha?

-Sí, yo creo que sí. Al gobierno yo creo que le faltan obviamente muchas cuestiones y lo que nosotros vemos es que se toman algunos temas con demasiada ligereza o improvisación; un gobierno que nos dijo a todos que estaban preparados para gobernar y uno ve que cometen errores y en realidad no estaban tan preparados como decían; o subestiman algunas cuestiones. A mí me preocupa cuando el macrismo hace kirchnerismo, cuando se parece demasiado a los anteriores. Cuando después de haber exigido legalidad al gobierno anterior ellos hoy deciden ir por la ilegalidad, y son errores demasiado recurrentes. Si bien creo ha cambiado el clima y hoy hay un clima de diálogo, de construcción de consensos, que es favorable y necesario para la Argentina, pero a eso hay que darle política en el medio. Creo que lo que le está faltado a este gobierno es eso que es la política.

-¿No cree que eso es una problemática generalizada de las campañas, que vienen, proponen sobre diversas cuestiones y siempre hacen base que “vamos a luchar contra la inseguridad, el narcotráfico, la salud, la educación” y terminamos en ese infierno que vemos siempre?

-Algunas de esas cosas por supuesto hay. En las campañas electorales si uno observa todos los candidatos prometen resolver todos los problemas y no siempre se van a resolver, y muchas veces el candidato es hasta consciente de que no lo va a poder resolver. También cuando uno observa las campañas electorales todos dicen cosas más o menos parecidas. Se hizo famoso aquello de Menem que luego de haber ganado las elecciones diciendo “si yo contaba lo que íbamos a hacer no me votaban”. Fue un sincericidio por parte de Menem en ese momento y ahora pasa un poco así pero yo siento que la Argentina está en un punto en el que ya no nos podemos permitir esas cuestiones. Yo insisto con que este gobierno tiene el desafío de ser cada vez más serio, de recomponer las instituciones; tampoco vale pensar que se puede resolver las cosas ni mágicamente ni sólo desde una persona. Aquí hay que construir una base principal de diálogo, de consensos entre todos los sectores, no solamente políticos sino también sociales, económicos, académicos. La vía del diálogo y del consenso es lo que nos va a permitir a nosotros andar mejor.

-¿Se puede decir que fue una de las candidatas que dijo la verdad en la última campaña? En una de las últimas entrevistas que pudimos realizar en nuestra ciudad usted dijo que más allá de los resultados previsibles que iban a tener usted de todos modos era candidata para poder preservar el futuro del partido y de los candidatos que venían detrás suyo. Esa era la estrategia en aquel entonces. Hoy, la estrategia ¿sería tomar la posta de “Lilita” Carrió y convertirse en esa denunciante compulsiva para mantenerse en un estándar político?

-Dividamos las cuestiones. La primera en relación a lo que decíamos antes tal vez esa es la razón por la cual no obtuve los votos que podría haber obtenido, que era haber dicho la verdad. De  acuerdo al teorema de Menem que decíamos recién, al que decía la verdad no lo votaban. Nosotros no nos arrepentimos de una campaña que fue muy dificultosa y en la que nosotros entendimos que las razones o las motivaciones principales del votante eran no permitir que el anterior gobierno continuara, y creo que eso fue mucho más fuerte que el análisis de los contenidos que tenían los candidatos. Creo que esa es la razón por la cual la gente se volcó a votar sobre todo a Macri y muchos otros que terminaron votando a Scioli en esa polarización que se dio lo hicieron por el temor al riesgo o al retroceso que podía significar Macri. Nosotros terminamos entrampados en esa situación. Sin embargo no nos arrepentimos. La campaña nuestra estaba basada en los dos grandes pilares que eran igualdad y decencia siguen igual de vigentes. A mí me llamó la atención que en la campaña los otros candidatos no hablaban de decencia, no hablaban de igualdad y más me llama la atención que aún hoy no se hable y si uno piensa en la campaña del año que viene es posible que tampoco hablen de esos temas. Nosotros hemos tratado de ser siempre coherentes con esto y no abandonamos nuestras banderas. A mí ni a nosotros como fuerza política nos interesa plantarnos en lugar del denunciante. Sí creo que es imprescindible hacer luz sobre lo que pasó y por eso las denuncias responden primero a una obligación que una tiene. Cuando yo he hecho una denuncia lo hago cumpliendo con el deber como funcionaria pública. Cuando creo que algo es delito, no salgo a decirlo en ningún otro lado que no sea en la justicia. Cuando la señora de Kirchner se enojó por eso, yo dije que le he dado la posibilidad de defenderse. Cuando uno se presenta ante la justicia, la justicia es donde la persona sospechada tiene que ir y ejercer su defensa y así lo hice. Sin embargo, el papel de denunciante no es algo que a mí me conforme, no es algo que yo quiera, y por eso nosotros damos muestras permanentes de que trabajamos en otros temas. Sin ir más lejos la conferencia que estamos haciendo hoy acá, que la pensamos y sobre todo la piensa Omar Duclós que es el organizador de esto, apunta a ir capacitando a nuestros militantes políticos en algo tan importante como el desarrollo local, que quiere decir cómo hacer de las gestiones municipales una herramienta para que la gente en los pueblos pueda vivir mejor. Esa es la clave de nuestro trabajo y nuestra tarea política. Yo a esto le agrego una agenda de tipo parlamentaria y en el parlamento establecemos también establecemos alianzas y acuerdos de trabajo que hoy tiene que ver fundamentalmente con las tarifas; de hecho estuvimos con Omar anteayer en una audiencia preparatoria de lo que va a ser nuestra presencia en las audiencias públicas sobre tarifas. Presentamos creo que una de las primeras demandas judiciales en contra de las tarifas pidiendo la nulidad de la tarifa de gas y nos hemos preocupado y trabajado este tema sobre todo estudiando y haciendo propuestas. Lo mismo hemos hecho con el tema de los jubilados, del empleo, de las pymes porque consideramos necesario también que exista una agenda que atienda las problemáticas sociales. Cuando a nosotros nos preguntan si es suficiente que la justicia investigue la corrupción, decimos que es necesario, pero no suficiente. A la sociedad hay que ofrecerle otro tipo de cuestiones. Resolver la corrupción es central porque si hay corrupción, hay narcotráfico, hay inseguridad, tenemos problemas de vivienda, problemas de transporte. La plata que se llevan los corruptos es la plata que falta en el lugar donde la gente está teniendo esas necesidades.

 

Una oposición con un rol constructivo –

-Hablando de teoremas, aquello de que “el que pierde, acompaña”, ¿se podrá pensar que a futuro la dirigencia política tome esto con visos de veracidad y se pueda trabajar desde la oposición constructivamente?

-Sí. No es una aspiración a futuro. Para nosotros es una práctica hoy presente. En ese sentido creo que el buen clima de trabajo que existe hoy tiene que ver con la madurez. Primero que demuestra el oficialismo. Quienes están en el gobierno están demostrando la madurez que es recibir la propuesta y colaboración de los otros; de parte de quienes estamos en la oposición, la colaboración respecto de intentar apoyar todas las cosas que están bien e incluso mejorar aquellas que no lo están. En el Congreso esto se viene viendo de manera más clara. Tal vez es el ámbito donde hoy hay más construcción de consensos cooperativos. La primera de las leyes que fue en el mes de febrero, la de los holdauts que el gobierno necesitaba como herramienta, se hizo con una cooperación extraordinaria. Creo que fue una ley que venía con 18 artículos y 11 fueron reformados en el Congreso con los aportes que la oposición hizo como un aporte para que el proyecto saliera mejor de como había entrado. Lo mismo con el proyecto de la reparación histórica de los jubilados. Lo que nosotros hicimos fue acompañar la ley en general y los capítulos vinculados con las provincias y los jubilados, y no acompañamos el blanqueo por ejemplo, pero trabajamos durante todo el tiempo que el proyecto estuvo en el Congreso para mejorar la redacción que tenía, para sacar las cosas que nos parecían mal y el oficialismo aceptó que esto fuera así. Lo mismo con las otras leyes, donde ustedes saben que se discuten la ley del arrepentido, la de extinción de dominio y otras leyes que están en carpeta. Yo creo que hoy hay un marco de cooperación, de colaboración que ya está armado. Trasladado a la provincia de Buenos Aires, mucho más. En la provincia tenemos un diálogo muy pero muy fluido en la oposición, dejando aclarado que en la oposición no somos un colectivo todo uniforme. Nosotros pertenecemos a esa oposición que entiende que debe cooperar con el gobierno. Hay grupos minúsculos interesados en que el gobierno fracase, pero creo que por suerte eso es cada vez menor y se ve más un espíritu de colaboración.

 

La educación como pedestal del crecimiento – 

-No hay país del mundo que pueda crecer si no tiene una educación de excelencia. Hoy, cuando tenemos que el 50 por ciento de los adolescentes no termina el secundario caemos en la cuenta que estamos en un problema bastante serio. ¿Usted cree que la administración Macri tiene un plan de educación coherente?

-Comparto totalmente esto y para definir el proyecto de país hay que definir con qué tipo de educación lo vamos a acompañar, algo que venimos instalando desde hace mucho tiempo que el problema vinculado con la educación ya no es lo que teníamos hace veinte o treinta años atrás, que era el acceso sino que hoy el problema es la calidad, el contenido de la educación que estamos brindando. Tal vez es espacio de mayor conflictividad es el colegio secundario, por lo que hay que trabajar mucho ahí. El gobierno de Macri tiene algunas iniciativas que son muy interesantes; algunas que hemos trabajado en conjunto con el ministro Bullrich y en particular Omar (Duclós), que es la creación de un instituto de seguimiento y monitoreo de la calidad docente. Ahora estamos trabajando con la prórroga de financiamiento educativo, que es una muy buena ley que la Argentina tiene aunque no se cumple totalmente lo cierto es que se destinan muchos recursos a la educación. Sin embargo, nunca se ha trabajado en monitorear el cumplimiento de las metas. En realidad no se han fijado metas y no se cumple con saber dónde van destinados esos recursos. Hoy la creación de este instituto va a permitir definir metas y seguir efectivamente qué es lo que se hace con el dinero que se destina a la educación. También hay que ver que el gobierno de Macri es un gobierno nacional que tiene pocas competencias respecto del sistema educativo. Hoy, el sistema educativo depende mucho más de las provincias, sobre todo en esos niveles de primario y secundario –en lo nacional está más bien lo que es la formación terciaria y las universidades- por lo que creo que hay que poner un poco el foco en los contenidos y la calidad de la educación que depende de la provincia de Buenos Aires en nuestro caso, y ahí hay que producir cambios muy importantes, que a mi criterio no pueden ser sólo de maquillaje. Hay que cambiar en gran medida la formación que reciben los docentes, hay que cambiar los contenidos curriculares, hay que asegurar las infraestructuras que se necesitan y jerarquizar a los docentes.

-Los docentes reclaman reapertura de paritarias para que se revean los salarios porque a menor ingreso, menor calidad de educación. ¿Cómo se plantea esto?

-Nosotros creemos que esto tiene que estar todo dentro de un paquete. Lo que no se puede discutir es solamente los niveles salariales. Es necesario jerarquizar al docente a través de la jerarquización de su salario, pero en el mismo momento hay que discutir la calidad de la educación, la formación que reciben los docentes. La verdad es que al docente se lo tira a estar al frente de un aula a veces teniendo que atender conflictos sociales en vez de recuperar para la escuela lo que debe ser el ámbito de transmisión de conocimientos. Para eso lo primero que tiene que tener el docente es una formación adecuada a lo que debe transmitir. Y lo otro es no ser un docente que tiene que atender al chico que se desmaya porque no come porque eso va siempre en desmedro del conocimiento.

 

“El problema más grande: la pobreza”

-Cuando se habla de tener un plan social adecuado ¿cuál sería?, porque siempre se criticó al kirchnerismo de hacer clientelismo.

-Este gobierno de Macri ha continuado todas las políticas sociales del kirchnerismo, sobre todo en términos de programas sociales. Eso era necesario hacerlo y en algunos casos se han ampliado los programas sociales, pero creo que la discusión tiene que ser mucho más profunda. Para nosotros quizás el problema más grande que la Argentina tiene es la pobreza. Hay muchas otras cuestiones pero cuando a nosotros nos preguntan cuál es la prioridad. En un país que tiene más de 10 millones de personas pobres la prioridad siempre debe ser atender esa situación. El problema es que los gobiernos anteriores y el actual gobierno tienen una idea de pobreza distinta a la nuestra. Se cree que pobre es aquel al que no le alcanza el dinero y que todo eso se resuelve si le depositamos una cuotita en su caja para que vaya y la saque del banco. La pobreza tiene más que ver con cuestiones estructurales, sobre todo con la educación. Las personas están condenadas a ser prácticamente pobres inexorablemente cuando nacen en un hogar en condiciones de pobreza, varias generaciones que no ven a sus padres trabajar, entonces la Argentina ha ido perdiendo eso que fue parte de su identidad, que es que los hijos a partir de la educación pueden ir un poco más adelante que sus padres. La pobreza se combate de esa manera: recuperando la idea de que la educación y el trabajo son los que permiten ese ascenso social que va a romper el círculo vicioso de que en un hogar pobre los hijos siempre son pobres. Es la educación que le demos a esos chicos para acceder a un mejor trabajo. La otra condición vinculada con la pobreza es la infraestructura básica. No se resuelve el problema de pobreza estructural cuando la gente tiene la cuotita que retira del banco y tiene que vivir en lugares donde no tiene cloacas, no tiene agua potable, vive en condiciones de hacinamiento, no tiene acceso a una vivienda o a una tierra. Son cosas que no dan resultado en el corto plazo. El tema es que por lo general las políticas sociales se utilizan siempre para obtener a cambio los favores políticos. Eso termina comprando la voluntad de aquel que recibe.

-Usted es de extracción radical y recordemos que Raúl Alfonsín implementó las cajas PAN. ¿Cambió la mentalidad el GEN?

-Primero que había circunstancias totalmente distintas. La caja PAN en la salida de la dictadura fue una herramienta fundamental que además no era simplemente darle una caja de alimentos. La caja de alimentos le permitía a la gente acceder a un bien elemental que no tenía. Pero además la caja PAN implicó toda una tarea de participación social, de capacitación, de educación; porque además de la caja PAN Alfonsín puso en marcha el plan de alfabetización, tal vez la cuestión más revolucionaria desde la recuperación de la democracia que fue aquel plan a partir del cual muchas personas que no estaban alfabetizadas empezaban a serlo. Yo estoy convencida de que fue el mejor gobierno desde la salida de la dictadura hasta ahora y tuvo que ver con eso, que fue reconocer en un contexto terriblemente crítico como fue la salida de la dictadura cuáles eran las urgencias que la sociedad tenía. Obviamente que nosotros en ese punto no hemos cambiado y le damos el mismo valor a las mismas cosas.

 

Tema tarifas – 

-¿Macri tiene un plan de gobierno o van tapando baches a medida que aparecen?

-Yo creo que tienen un plan de gobierno. El tema son a veces las cuestiones puntuales y es lo que a nosotros nos preocupa es creer que las cosas se pueden hacer sorteando los marcos de legalidad. El tema de las tarifas fue así. Ellos creyeron que no tenían por qué hacer las audiencias públicas. Las desconocieron, subestiman la participación social. Decidieron aumentar las tarifas sacando una resolución de funcionarios que además están cuestionados por sus propios conflictos de intereses y parece que no les importa que hay que cumplir la ley. Las audiencias públicas no son vinculantes pero siempre son obligatorias, y son además la posibilidad en un marco de participación ciudadana donde la gente recibe información y opina, también entender el contexto social donde se va a dar el aumento de la tarifa. El tema de las tarifas fue muy maltratado desde el inicio.

“También creo que en esto hay que ser justos en algunos puntos: no nos gusta pagar impuestos. Somos una sociedad donde nadie tiene problema en comprarse un celular que vale 15.000 pesos en 12 cuotas, pero tiene problemas en pagar la cuota de la luz por 150 pesos. La tarifa social debe ser ampliada hacia aquellos que no pueden pagar, pero el resto de la sociedad tiene que empezar a saber que tenemos derechos y obligaciones”, concluyó.