Saneamiento del Basural de Azul – Un Nuevo Paradigma

SANEAMIENTO DEL BASURAL

“Una obra de esta envergadura es un paradigma para Azul”

Para Lucas Rey el basural de Azul nunca fue un relleno sanitario porque no cumplió los estándares para ser considerado como tal. En su lugar, dijo que siempre fue “vertedero controlado”. ARCHIVO/EL TIEMPO NACHO CORREA
Lucas Rey es el gerente general de Transportes Malvinas, empresa que tendrá a su cargo el saneamiento del basural a cielo abierto. NACHO CORREA

En el transcurso de este mes o, a más tardar, en los primeros días de diciembre comenzará la obra de cierre y saneamiento del basural a cielo abierto de esta ciudad.

Así lo aseguró ayer al hablar con este diario Lucas Rey, gerente General de Transportes Malvinas, empresa adjudicataria de los trabajos que se extenderán por entre cuatro y seis meses y que tienen un costo de aproximadamente 45 millones de pesos.

Los alcances de la obra  

Ayer por la tarde, en la nota que brindó a este medio, Rey explicó que la obra consiste básicamente en la confinación de los 55 mil metros cúbicos de basura que hoy están  distribuidos anárquicamente en todo el predio, la colocación en las celdas originales de esos residuos -con el procedimiento que lleva: una capa de basura, una de tierra y así sucesivamente-. Luego se perfilan los taludes, se hace el cierre ecológico de las celdas y se las parquiza.

El proyecto incluye también la construcción de una nueva celda -conforme a las normas de ingeniería ambiental- para los residuos que vayan ingresando en el transcurso de la obra y que tendría una vida útil de entre 2 y 3 años.

Asimismo, está prevista la construcción de pozos de monitoreo de aguas, la reconstrucción y armado de todos los caminos internos -que hoy casi no existen porque se ha dispersado la basura sobre ellos-, el arreglo de los caminos de acceso hacia el basural, el arreglo del cerco perimetral y la forestación integral de todo el predio.

Saneamiento y una nueva celda  

Al dar un detalle de cada uno de los aspectos de la obra, consignó que “se junta la basura con máquinas retroexcavadoras, topadoras y camiones, y se la confina a las  celdas originales” que si bien hoy no se distinguen dónde están “nosotros sí sabemos porque tenemos los planos”.

En cuanto al cierre ecológico, algo que en Azul no tuvieron las celdas, señalo que “se ponen las chimeneas de venteo de gases, una capa estructural de una geomembrana por sobre ellas, que hace que no vuelva a infiltrarse agua para que no se generen nuevo lixiviados”, los líquidos altamente contaminantes que se producen por la descomposición de la basura o por el contacto de los residuos con el agua.

“Arriba de esa membrana se coloca un manto de tierra negra vegetal y se parquiza”, indicó.

En lo que hace a la construcción de la nueva celda, marcó que “se hará con una pileta de captación de lixiviados, con los caños para captar esos lixiviados, una estación de bombeo de lixiviados y los cabezales para ir colocando los tubos de venteo”.

Especial hincapié hizo Rey en los pozos de monitoreo de aguas que se harán en el predio “para poder hacer mediciones de contaminación”.

Además, explicó que cuando la obra comience se hará un estudio de impacto ambiental para determinar cuál es la situación respecto a la contaminación. “Al tener pozos de monitoreo de agua y una serie de cuestiones que hacen a la práctica posterior a la obra, se puede medir fehacientemente cómo estamos respecto a los parámetros de agua, aire y todos los vectores que podrían contaminar un relleno”, añadió.

Plazos    

Sobre el inicio, el gerente de Malvinas señaló que “estamos estimando que empiece  durante este mes o, a más tardar, en los primeros días de noviembre”, mientras que sobre el tiempo que llevará advirtió que depende mucho del factor climático y, en ese contexto, señaló que “está proyectada entre cuatro y seis meses”.

Consultado por la mano de obra que demandarán los trabajos, dijo que “es una obra que se hace básicamente con máquinas, porque se utilizan retroexcavadoras, palas cargadoras, camiones, motoniveladoras, vibrocompactadores. No obstante, va a haber un movimiento de obreros para tareas menores, pero es una obra básicamente de movimiento de suelos”.

“Solución a una deuda eterna”  

En otro tramo de la nota, Rey sostuvo que “para nosotros, como empresa, es una satisfacción poder hacer una obra de esta envergadura que para la ciudad de Azul es un paradigma, un quiebre, una solución a una deuda eterna que tenía la ciudad con respecto al tratamiento de los residuos”.

A su vez, advirtió que “por otro lado es un desafío de hacer lo mejor posible, porque es la ciudad donde la empresa arrancó”.

El costo de la remediación del basural alcanzará aproximadamente los 45 millones de pesos. En este sentido, el empresario señaló que “es una de las obras más importantes que se está licitando por el OPDS -Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible- así que la encaramos con total responsabilidad. Es la cuarta -después de Junín, Balcarce y San Vicente- en la provincia. Y eso para Azul es muy importante”.

En ese marco, apuntó que “hoy por hoy resolver el problema de un relleno sanitario con muchos años de desmanejo, tiene un costo que no puede afrontar ningún municipio. Ahí la provincia realmente está tomando la acertada decisión de ayudar”.

Asimismo, consignó que “destaco mucho esta obra porque para un gobierno es más fácil hacer cloacas o pavimento, que destinar dinero a la basura. Nadie se preocupa por la basura, sólo le prestamos atención cuando se prende fuego o cuando es noticia por algo malo. Y destinar esfuerzos y tiempo a resolver este problema, es muy meritorio”.

“Peldaño por peldaño”    

En ese contexto, el empresario entendió que ya es hora “que empecemos a analizar qué hacemos con los residuos. Otros países que tienen muchos más años que nosotros están 10 escalones por arriba y el relleno sanitario es una técnica que el mundo está dejando de utilizar”.

Una de las razones es la falta de tierras, espacio. “Desde el punto de vista de la ingeniería ambiental, hay otras técnicas superadoras pero son muy costosas. Por eso, a veces ponerse la vara muy alta no sirve. Hay que subir peldaño por peldaño”.

Por último, indicó que “hace 25 años que estoy en esta actividad y, desde mi experiencia, siempre recomiendo que empecemos por un relleno sanitario y después ir pensando en futuros pasos para ir subiendo esa escalera”.

VERTEDERO CONTROLADO

“Vertedero controlado”. Esa es la definición que Lucas Rey dio a lo que alguna vez intentó ser un relleno pero que, según explicó, nunca lo fue.

“Es una caracterización de un estándar que no alcanza a ser relleno sanitario porque, por ejemplo, no tiene manejo de los líquidos lixiviados. Azul siempre fue un vertedero”, explicó, al tiempo que agregó que “esto no quiere decir que esté mal. Hay muchísimos municipios que nunca llegaron a tener ni siquiera un vertedero controlado y siempre tuvieron un basural”.

En ese sentido, apuntó que “ahora, cuando se termine esta obra, Azul va a tener un relleno. Y, además, nos aseguramos que se le de un correcto destino y evitar todo tipo de contaminación de las napas, del agua, del aire”.

En ese marco, señaló que la empresa que comanda fue la que hizo el relleno sanitario en Olavarría y actualmente lo gestiona. “En ese relleno se mantuvo el estándar en el tiempo. En toda la provincia de Buenos Aires debe haber cuatro o cinco rellenos que se sostuvieron en el tiempo, que por ahí es lo más difícil, y uno de ellos es el de Olavarría”.

BASURA Y DISPOSICIÓN

Azul genera unas 60 toneladas diarias de basura. Al respecto, Lucas Rey señaló que “está dentro del estándar per cápita de lo que genera cualquier ciudad de la provincia de Buenos Aires”.

Durante el proceso de la obra de saneamiento, el pliego establece que la empresa está obligada a recibir y dar un adecuado tratamiento a los residuos que se producen diariamente.

En ese marco, el empresario sostuvo que “nosotros nos hacemos cargo del correcto confinamiento de los residuos que se generan en esos cuatro o seis meses que dure la obra. Después, será una decisión política cómo sigue”, en cuanto a quién gestionará los residuos en Azul una vez terminado el cierre de las celdas y el saneamiento del predio.

Por lo pronto se sabe que la nueva celda que se construya tendrá una vida útil de entre 2 y 3 años, por lo que “la Municipalidad debería estar viendo otro predio” donde instalar un nuevo relleno sanitario.

En ese sentido, advirtió que deberá tenerse en cuenta la ley provincial que regula la materia pero también “la idea de desarrollo de la ciudad. Hoy se puede elegir un lugar que cumple con todos los requisitos, pero si para ese lado se va a planificar la ciudad, en 5, 6, o 10 años va a dejar de cumplirlos”.