Historia del Puente “La Nutria”

“www.chillar.com.ar” – Premio Caduceo 2016 < – > Arbol de la Vida*

DETALLES DE LA HISTORIA AZULEÑA

120 años del puente “La Nutria” sobre el Arroyo Azul

En 1895 el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, con el apoyo de un grupo de vecinos de Azul, dispuso la construcción de un moderno puente sobre el Arroyo Azul en el camino “de la Nutria”. El mismo fue inaugurado el 30 de diciembre de 1896, es decir, hace exactamente un siglo, erigiéndose desde entonces como un ícono de progreso y desarrollo de la zona.

 Por Eduardo Agüero Mielhuerry y Octavio Fiorenza

Las más viejas estancias de la zona de Chillar están ubicadas a la vera del camino a Benito Juárez, viejo camino conocido como de “La Nutria”, por la estancia del mismo nombre, perteneciente a Manuel Aztiria (1830 – 1879). De origen vasco español, Aztiria adquirió entre 1871 y 1877 una superficie de 5.400 hectáreas de campo que dieron origen al mencionado establecimiento en el Partido de Benito Juárez. En esa zona funcionaron también el almacén de ramos generales y la posta de igual nombre.

 “La María Teresa”, fundada por el coronel Ventura Miñana (luego sostenida por al menos dos de sus hijos: Ventura y Matías), contaba cerca del casco con el conocido como “Fortín Miñana”. Ese campo, luego fue propiedad de Anatolio Viejobueno, a quien se lo compró el agrimensor Fortunato Gómez alrededor de 1880 (había sido convocado en 1878 para actuar en la operación por la cual Jacinto Rosende le vendía a Manuel Aztiria unas fracciones de campo), quien la rebautizó como “La Narcisa”. Fortunato Gómez se había casado con Narcisa Pourtalé, con quien tuvo una sola hija, Narcisa. Viudo, volvió a contraer matrimonio con Clara Adela Romero, que le dio siete hijos: Fortunato, Carlos Santiago, Adela, Carmen Manuela, Delia, Eduardo y Julio Andrés Gómez Romero.

La estancia “La Narcisa” constaba de tres suertes de estancia. Luego Fortunato Gómez adquirió otras tantas hectáreas (llegando a 8.000). En estos campos nacen los cañadones que van a formar el cauce del Arroyo Azul. Son brazos angostos que serpentean la llanura y que finalmente se unen en una sola corriente. Estos arroyuelos cortaban el camino viejo a Benito Juárez, camino antiguo que tuvo improvisadas pasadas sobre el Arroyo Azul y que registra sus primeros puentes precarios recién hacia 1883.

Ese camino resultaba arduamente transitado, entre otros por la Galera “San Julián” que conectaba Azul con la afamada Estancia “El Sol Argentino” de Mariano Roldán  (establecimiento donde se hospedara varias veces Bartolomé Mitre). Y también era el camino prácticamente obligado para los viajes entre Azul y Bahía Blanca, donde por su bonhomía se destacaba el pulpero Martín Urrutia, propietario de “La Protegida”, donde nacería la querida poetisa María Aléx Urrutia Artieda.

Durante la administración del intendente Dr. Narciso Segundo Mallea (1893 – 1896), designado por el gobernador de Buenos Aires, Guillermo Udaondo, se planteó la necesidad de reparar el viejo puente sobre el Arroyo Azul, ubicado a 49 kilómetros al Sur del casco urbano azuleño, en el camino a Benito Juárez, conocido como puente de “La Nutria”.

El 25 de octubre de 1895 el Poder Ejecutivo de la Provincia decretó la conformación de una Comisión de vecinos a la que se le encomendó el seguimiento de los trabajos a realizarse en el puente. El decreto detallaba: “Requiriendo algunas reparaciones el puente situado sobre el arroyo del Azul, camino general a Juárez, conocido por de ‘La Nutria’ así como los terraplenes que dan acceso al mismo”. A continuación, en su articulado especificaba: “Art. 1°: Nombrase a los señores Dr. Narciso S. Mallea, Fortunato Gómez, José Ibarbide y Manuel Aztiria para que constituyan una Comisión encargada de realizar las reparaciones que sean más indispensables. Art. 2°: Queda facultada la Comisión para solicitar el concurso de las autoridades y vecinos, asignándosele de la partida ‘Mejoramiento de Puentes y Caminos’ del P.V., la suma de quinientos pesos m/n con que el P.E. contribuye al expresado objeto”.

La construcción fue comenzada en el transcurso del año 1896 y terminada el 30 de diciembrede ese mismo año, es decir, hace exactamente un siglo.

En su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1 de mayo de 1896, el Gobernador destacaba las obras emprendidas en “el ramo de Puentes y Caminos” teniendo en cuenta “que el Presupuesto sólo asignaba para ese objeto una partida total de $ 100.000 m/n”. Enfatizaba, además, la participación de “los vecindarios”, cuyas iniciativas y contribuciones, sumadas al personal técnico y de inspección del Departamento de Ingenieros, coadyuvaron al mejoramiento de las redes viales y al restablecimiento del tráfico en caminos “que los tenían casi totalmente interrumpido”. Los puentes “terminados o en construcción son: uno de 120 metros de luz, comprendido en las obras de desagüe del Sur; 6 de 15 a 30 metros de luz, 12 de menores dimensiones (entre ellos, el de “La Nutria”) y 10 ó 12 alcantarillas de menos de 2 metros”.

El puente de sugerencia romántica fue construido todo de albañilería, los estribos y pilar de piedra bruta y los arcos de ladrillos. El proyecto y la inspección de las obras estuvo a cargo del Departamento de Ingenieros de la Provincia y la Comisión de vecinos fue la encargada de su construcción.

La calzada (originalmente con guarda rueda de piedra y capa de desgaste de tierra) de 6.70 metros de ancho, está enmarcada por barandas de mampostería y se asienta sobre dos bóvedas de medio punto de 4 metros de diámetro cada una, paralelas entre sí, que cubren una luz de 9,60 metros, construidas también con ladrillos cerámicos y soportadas por muros, pilares y contrafuertes de piedra.

En cuanto a ornamentación, sólo puede observarse la ménsula de dos hiladas escalonadas de piedra en el arranque de los arcos, el remate de la baranda con ladrillo en sardinel, pináculos  revocados sobre las pilastras que la refuerzan y el resalte de las claves de los arcos. Además de la presencia de ladrillos cerámicos utilizados en las barandas de sencilla factura y en los arcos, se identificaron dos tipos de rocas: caliza de color negro y arenisca cuarcífera.

En la cabecera izquierda del puente, mirando a Benito Juárez, una placa rememoraba el acontecimiento de inauguración y los nombres de los vecinos que auspiciaron la construcción: Fortunato Gómez, José Ibarbide, Narciso S. Mallea, Manuel Aztiria y otros. Lamentablemente la misma fue destruida, pero el puente sigue indemne, viendo el paso del tiempo y las aguas del arroyo, acortando distancias…

capsulas-pc


anunciate01_PCh

Nuestros Sponsors

Chillar Maderas-BricoWood

Moringa Oleifera

CEAL

CLAPo

BricoWoodCuadros

Concejo Deliberante de Azul

102.7 FM Radio Ilusiones

Clasificados Chillar

A %d blogueros les gusta esto: