Los fundamentos del Concejo para derogar la Emergencia

11ª SESIÓN ORDINARIA

Para los concejales, el Ejecutivo “se ha sentado sobre los recursos y ha paralizado todo tipo de gastos o egresos”. NICOLÁS MURCIA

Los fundamentos del Concejo para derogar la Emergencia

Por unanimidad, los concejales aprobaron en la sesión del martes la derogación de tres artículos de la Ordenanza que declaró la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera del Partido de Azul. Entre otras cuestiones, indicaron que el Ejecutivo que encabeza el intendente Hernán Bertellys incumplió acciones básicas que le habían encomendado para salir de la crisis. En ese marco, aseguraron que no redujo gastos ni costos; que no racionalizó la estructura de funcionamiento; y que, por el contrario, siguió nombrando funcionarios, asesores y parientes. Así, desde el 1° de septiembre, Bertellys ya no cuenta con parte de una herramienta que le dio el Legislativo local y que no aprovechó, según entendieron los concejales.

Los concejales aprobaron por unanimidad la derogación de tres artículos de la Ordenanza que declaró la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera.
Para los concejales, el Ejecutivo “se ha sentado sobre los recursos y ha paralizado todo tipo de gastos o egresos”. NICOLÁS MURCIA

En la 11ª sesión ordinaria del Concejo Deliberante que se realizó el martes, por unanimidad los concejales votaron la derogación de tres artículos de la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera que habían aprobado en enero pasado a pedido del intendente Hernán Bertellys, ante la crisis que denunció públicamente luego del paso de José Inza por el municipio.

Ahora -y ante la fuerte presión de los gremios después que el jefe comunal y los concejales incrementasen sus haberes un 100 por ciento-, el Legislativo decidió derogar los artículos que encomendaban al Ejecutivo realizar una serie de acciones que en realidad no llevó adelante.

Entre otras, le pedían cuestiones como reducción de gastos y costos; generación de nuevos ingresos; revisión y mejora de los sistemas de contratación; desafectación de bienes inmuebles y rodados; racionalización de la estructura de funcionamiento y de los recursos humanos.

Además, según se desprende de lo aprobado ayer por el Concejo, el balance publicado al 30 de junio de este año muestra un saldo en caja y en bancos de 71.000.000, contra los 4.000.000 que había el 10 de diciembre de 2015. Otro dato que tuvieron en cuenta para la derogación, fue que la emergencia se sancionó con un presupuesto de 517 millones y ahora, teniendo en cuenta los recursos que van ingresado, va a pasar a ser de 600 millones.

Una herramienta que se desaprovechó

En enero de este año, el Concejo aprobó la Ordenanza 3.776 que declaró la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera en el Partido de Azul a partir del 1 de enero y hasta el 31 de diciembre de este año.

Con esto -y otras medidas aprobadas en ese momento- le otorgaron una herramienta para que pudiese redireccionar el funcionamiento de la administración y hacer cambios que le permitiese ir superando la dificultad económica financiera en la que el ex intendente Inza sumió al municipio.

Sin embargo ahora, derogaron parte de esa Ordenanza por entender que la gestión Bertellys no cumplió las medidas de acción que se le encomendaron y porque incumplió muchas de las medidas que debería haber tomado.

La derogación partió de un proyecto presentado en la anterior sesión por el bloque GEN y que fue estudiado por las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y de Interpretación y Legislación.

Lo que decidieron mantener -para no generar efectos adversos en las finanzas municipales- fue la consolidación de deudas con proveedores, contratistas y personas físicas o jurídicas.

Los fundamentos de la derogación 

Cuando en enero el Concejo aprobó la Emergencia, le encomendó al Ejecutivo liderado por Bertellys que adoptase cursos de acción para la pronta recuperación y solvencia en la administración de los recursos municipales, mejorando su asignación para generar niveles crecientes de eficacia en la gestión.

Entre otras cuestiones, le aconsejaron la búsqueda de proyectos de innovación que posibilitasen reducir costos y gastos, generar más ingresos y mejorar la asignación de los recursos; la desafectación de bienes inmuebles y vehículos para reducir costos y permitir el ingreso de más recursos; mejorar los sistemas de contratación; implementar acciones que posibiliten mejorar la recaudación; racionalizar las estructuras y modalidades de gestión, reasignar recursos humanos; y reorganizar los servicios municipales, entre otras propuestas.

“Nada o casi nada de todo esto se ha instrumentado hasta el momento”, sostuvieron los concejales en la Ordenanza aprobada. Es más, advirtieron que “tampoco se realizó lo comprometido en campaña electoral en cuanto a disponer una auditoría de gestión, formular un censo de personal y designar un gabinete acotado de funcionarios.

Luego, a modo de ejemplo de los incumplimientos de Bertellys, señalaron por ejemplo que no sólo no desafectó inmuebles y vehículos “sino que el señor Intendente adquirió un rodado de más de 200.000 pesos”; que no racionalizó gastos, ya que el aumento de las remuneraciones del jefe comunal y concejales representa de acá a fin de año un incremento del gasto de alrededor de 1.500.000 de pesos, y el de los funcionarios implicará que en los últimos meses del año salgan de las arcas municipales más de 3.500.000 de pesos más.

Algunos números

También evaluaron que al momento de sancionar la Emergencia, el Presupuesto para 2016 era de poco más de 517 millones de pesos, pero luego todos los municipios de la provincia recibieron fondos adicionales y a Azul le destinaron 70 millones más.

Eso, más los 15 millones de pesos que se recaudarán por sobre lo estimado por la Tasa Urbana -a partir de la decisión de Bertellys de incrementarla más allá del 28 por ciento aprobado en un primer momento por el Concejo; llevarán a que el presupuesto sea en realidad de 600 millones de pesos. 

En ese contexto, entendieron que esos recursos “deberían cambiar rotundamente la parálisis en la que se encuentra la gestión municipal, ya que, además, al 30 de junio de este año la Municipalidad de Azul tenía más de 71 millones de pesos disponibles en caja y bancos. “Esto ratifica el giro positivo desde lo económico financiero”, sostuvieron.

Sin embargo, apuntaron que el Ejecutivo se ha sentado sobre los recursos y ha paralizado todo tipo de gastos o egresos”, lo que ha provocado los constantes reclamos de distintas entidades de la comunidad, como comisiones vecinales, clubes o emprendimientos.

En esa línea, advirtieron que, salvo en gasto de personal, la gestión Bertellys no destinó el dinero proyectado a otras áreas o compromisos, sino un porcentaje mucho menor, lo que demuestra una clara subejecución presupuestaria.

La aprobación

“Ante tamaña contundencia de los números -expresaron los concejales en la Ordenanza aprobada el martes- lo único se puede contemplar, para no generar un efecto colateral que sí generaría indeseables consecuencias en las finanzas o arcas municipales, es el mantenimiento de la consolidación de deudas con los proveedores, aunque advirtieron que también en este punto “una vez más el Departamento Ejecutivo incumplió los consensos con el Concejo Deliberante, en el sentido que incorporó como deuda a consolidar conceptos correspondientes a haberes de los empleados municipales, manifiestamente incomprensible e insensato por donde se lo mire.

Por todas estas cuestiones es que por unanimidad los 17 concejales presentes en la sesión -faltó Manuela Arrarás de Cambiemos- aprobaron la derogación, a partir del 1° de septiembre, de tres artículos específicos de la Ordenanza que en enero declaró la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera del Partido de Azul.

“SITUACIONES CONTRADICTORIAS CON EL SUPUESTO ESTADO DE EMERGENCIA”

En la Ordenanza aprobada en la sesión del último martes -derogando la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera del Partido de Azul-, los concejales puntualizaron sus críticas en diversas situaciones.

Así, volviendo sobre lo que señalaron son incumplimientos por parte de la administración comunal, apuntaron que el Departamento Ejecutivo no racionalizó costos en los contratos por los servicios que terceriza y que eso genera un fuerte impacto en el presupuesto municipal.

Otro punto que advirtieron fue que Bertellys prometió en la campaña electoral iniciar el primer año de gestión con un gabinete de crisis. “Esto no ocurrió y hoy el gasto en personal muestra una sobre ejecución que podría haberse morigerado en más de 15 millones de pesos, de haberse cumplido lo prometido a la ciudadanía, y con ello se afrontaba la deuda heredada con mayor poder de negociación y menores efectos nocivos para las finanzas municipales”.

Más allá del gasto en funcionarios políticos, no pasó desapercibido para los concejales el hecho de que “a diario vemos cómo se sigue incrementando el gasto con nuevas designaciones de asesores, el pago de adicionales por funciones, viáticos dentro del Partido de Azul, designaciones de parientes y otras situaciones contradictorias con el supuesto estado de emergencia dispuesto por Ordenanza”.

 

11ª SESIÓN ORDINARIA 

En una extensa sesión, el Concejo abordó diferentes temáticas

El pedido de información sobre el uso que del dinero hace el Ejecutivo en publicidad oficial, la situación en la Guardia del Hospital Pintos, el acompañamiento a la Marcha Federal y la problemática con los espectáculos artísticos, fueron algunos de los temas tratados en el Legislativo local el último martes.

La 11ª sesión ordinaria que tuvo lugar el martes, se extendió nada menos que por seis horas. ARCHIVO/EL TIEMPO

 

Seis horas fue lo que duró la 11ª sesión ordinaria del Concejo Deliberante que se desarrolló el último martes y en la que se trataron diversas temáticas.

La extensa duración se debió no sólo a que había 20 proyectos a debatir, sino también a que los concejales se enredan en exposiciones y discusiones eternas, densas, al punto que ni ellos mismos parecen soportarlas ya que son pocos los que permanecen en sus bancas en algún que otro debate.

Y ni que hablar cuando no saben qué se va a votar o cómo debe hacerse, error en el que el presidente del cuerpo, Pedro Sottile, incurre habitualmente hasta que algún concejal desde su banca lo guía y, más o menos, se encausa la votación.

Estas situaciones se dieron en la última sesión e hizo que las seis horas -que ya de por sí son demasiadas- parecieran muchas, muchísimas más.

El “acompañamiento” del Concejo a la Marcha Federal 

El primer tema que trataron fue una Resolución del presidente del Concejo para declarar de Interés Comunitario la Marcha Federal que se realizó los días 31 de agosto y 1° y 2° de septiembre. Pero en la reunión de la Comisión Parlamentaria, que se realiza antes de la sesión, decidieron retirarla.

En pleno debate, la concejal Estela Cerone mostró su disconformidad por esto y decidió presentar un proyecto en el que resaltó los objetivos de la marcha, que no fueron otros que movilizar contra el ajuste, los tarifazos y los despidos.

En el proyecto que la edil presentó suplantando la Resolución que no fue, resaltó que en lo relativo a lo educativo -donde Cerone hizo eje- las consignas que se plantearon en la marcha son: aumento salarial, ni un pibe sin comer, no al intento de modificación de la jubilación, nombramiento de cargos, regularización de pago de haberes, establecimientos escolares habitables y dignos, y no al aumento del 10 por ciento del PBI a la educación.

Así, lo que iba a ser una declaración de Interés Comunitario se transformó en un arduo debate que insumió casi una hora y en el que no se trató el fondo de la cuestión en sí, sino lo meramente formal.

Cuando llegó el momento de la votación, la realidad es que no tenían muy en claro qué iban a votar. En medio de la confusión, lo que llamó la atención fue la intervención de la concejal Maya Vena. Sin pedir la palabra, pasando por encima a un edil que iba a hablar, y en un tono más alto del necesario, trató de “poner orden” o claridad a la situación. Más allá de eso, la cuestión fue el modo en lo que lo hizo.

Superado, en parte, el desorden finalmente decidieron acompañar lo que fue la Marcha Federal, no su declaración de Interés Comunitario.

Publicidad oficial y la situación en el Hospital   

El concejal del Frente Renovador, Ulises Urquiza, presentó un proyecto de comunicación solicitándole al gobierno de Hernán Bertellys que informe sobre el uso de fondos públicos para gasto en publicidad oficial durante el primer semestre.

Basándose en la Ordenanza que en 2013 estableció una serie de pautas en este sentido, el edil marcó que la administración comunal debe presentar el plan anual sobre publicidad el 30 de abril de cada año y, que en este caso, no lo presentó. De ahí el reclamo.

“Más allá de la importancia que reviste difundir e informar a la comunidad sobre los actos de gobierno, atento el estado de apremio económico y financiero por el cual atravesaría el municipio, resulta necesario conocer el alcance del gasto en publicidad y propaganda”, advirtió el concejal, quien a su vez pidió información detallada, medio por medio, proveedor por proveedor.

Es que según advirtió, de acuerdo a datos oficiales, hasta el 31 de agosto el Concejo Deliberante tuvo un gasto en publicidad con diferentes medios y periodistas de casi 2 millones de pesos; mientras que el Departamento Ejecutivo gastó 800.000 pesos.

Estos números llamaron poderosamente la atención de Urquiza, sobre todo en lo referente al Legislativo. Es por esto que entendió que “estos valores merecen explicarse de cara a la comunidad”.

El proyecto fue aprobado por unanimidad.

También por unanimidad fue aprobado el proyecto de Comunicación que presentó Juan Sáenz, de la UCR, solicitándole al Ejecutivo que lleve adelante las gestiones necesarias para recuperar el normal funcionamiento del Servicio de Guardia del Hospital Pintos, donde falta personal, no hay seguridad y existe sobrecarga de consultas.

También solicita que implemente acciones para incrementar las remuneraciones del personal de la Guardia Médica y, de esa manera, evitar la deserción; que promueva la jerarquización del sistema de salud; y que evalúe la posibilidad económica y operativa de descentralizar de la Guardia las prestaciones de emergencias pre-hospitalarias, desarrollando un servicio municipal de Atención Pre-Hospitalaria.

“Hay una crisis en el sistema de salud pública de la que no está exenta el Hospital Pintos”, sostuvo Sáenz.

Contrapunto    

El detalle de color (oscuro) lo dieron las concejales Maya Vena (bloque Diversidad Progresista) y Erica Torena (Partido Socialista). Las ediles -que alguna vez fueron compañeras de bancada- se enfrentaron por un proyecto que la primera presentó.

Lo que sucedió fue que Vena elevó un proyecto de Ordenanza para generar el marco legal que contenga la habilitación y realización de actividades de esparcimiento. En ese marco, propuso crear el “Código de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Nocturnidad del Partido de Azul”.

Lo que Torena advirtió es que la concejal presentó el proyecto sin tener en cuenta que desde el 25 de mayo el grupo denominado “Colectivo por la Cultura Comunitaria Autogestiva” está trabajando en el tema y que ya tiene listo un anteproyecto de Ordenanza que presentarán en la próxima sesión.

La edil socialista remarcó entonces que le llamó la atención encontrarse con el proyecto de Vena cuando “un grupo de múltiples miradas viene trabajando en el tema”.

En ese contexto, señaló el alto grado de participación ciudadana, de pluralidad y heterogeneidad de los participantes, entre los que se encuentran artistas, gestores culturales, abogados, contadores, arquitectos, ingenieros de sonido, funcionarios e integrantes de la comunidad. Entre ellos, dijo lograron hacer un anteproyecto “sólido”.

Si bien advirtió que no era su intención entrar en un contrapunto con Vena, el contrapunto se dio, y la respuesta de la concejal de Diversidad Progresista no se hizo esperar.

Entre otras cuestiones marcó que nadie debería arrogarse la representación de un grupo y que era su deber trabajar en un tema de interés para la comunidad, aunque no dijo la concejal por qué no se sumó a las reuniones del Colectivo y aportó sus ideas desde allí.

Finalmente, el proyecto de Vena pasó a las comisiones de Interpretación, y de Obras Públicas para su estudio, mientras que en la próxima sesión se presentará el elaborado por el grupo comunitario.

El concejal Pablo Yannibelli (de Azul para el Desarrollo) firmó el proyecto acompañando a Vena. Sin embargo, al momento de tratarse desapareció del recinto y sólo volvió minutos después de que terminara el debate y el contrapunto entre esa concejal y Torena.

ALGUNOS APUNTES DE LA SESIÓN

– La del martes fue la última sesión del concejal Néstor Álvarez ya que pidió licencia en el Concejo para asumir como responsable a nivel local de ANSES. En su lugar asumirá Guillermo Vieta.

– Una vez más, quien no estuvo presente en la sesión fue la concejal de Cambiemos Manuela Arrarás.

– Hubo varias visitas al recinto mientras se desarrollaba la sesión del martes. Se hicieron presentes, por ejemplo, integrantes del SUTEBA por un proyecto presentado por Estela Cerone; dirigentes del SOEMPA por la derogación de tres artículos de la Ordenanza que declaró la Emergencia Administrativa, Económica y Financiera; integrantes del Colectivo por la Cultura Comunitaria Autogestiva que presentaron una nota; Augusto Carella y Silvina Larre, del Hospital Materno Infantil por un proyecto que resalta el trabajo de prevención del Síndrome Urémico Hemolítico.

– Al comenzar la sesión, hubo un minuto de silencio al cumplirse un nuevo aniversario de los fallecimientos del concejal Aldo Daher y el secretario del bloque José Puyou. Lo mismo sucedió al finalizar el tratamiento del orden del día, cuando se recordó a Telma Blanco, quien fuera subdirectora del Concejo.

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