Catorce años de prisión para un hombre que había violado varias veces a su hija

Catorce años de prisión para un hombre que había violado varias veces a su hija

FALLO DE UN JUICIO ORAL

La resolución de este debate se conoció durante el transcurso de la semana pasada en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 local. El encausado está preso desde diciembre de 2017, cuando la Policía lo detuvo en Chillar. Su hija lo había denunciado varios años después a que abusara sexualmente de ella en reiteradas ocasiones. Según quedó probado, cuando esos hechos sucedieron la víctima tenía nueve años. El hombre que resultó condenado en esta primera instancia es oriundo de Benito Juárez. Fue hallado autor del delito de “abuso sexual -reiterado- con acceso carnal agravado por ser cometido sobre una menor de 13 años de edad y ser ascendiente”.

ARCHIVO/EL TIEMPO

El hombre que fue condenado en un juicio oral que días atrás se realizó en un Tribunal local tiene 57 años de edad, es oriundo de Benito Juárez y actualmente está preso en la Unidad 7, la cárcel de varones del Servicio Penitenciario Bonaerense con sede en Azul.

Fue detenido en diciembre de 2017 en Chillar. En ese entonces su hija, que hoy ya es mayor de edad, se había animado a denunciarlo. Según afirmaba, y volvió a contarlo ahora en el debate, su papá la había violado en reiteradas ocasiones, hechos todos ocurridos en la vecina localidad perteneciente al Partido de Azul cuando ella tenía nueve años.

El caso fue convertido en materia de un juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 con sede en el Palacio de Justicia local.

Al encausado, en esta primera instancia, los jueces que intervinieron en ese proceso lo condenaron a catorce años de prisión, al hallarlo autor penalmente responsable del delito de abuso sexual -reiterado- con acceso carnal agravado por ser cometido sobre una menor de 13 años de edad y ser ascendiente.

“Encuentro legalmente acreditado en la presente causa que durante el transcurso del año 2009” -comenzó escribiendo en la resolución la jueza Alejandra Raverta, al dar por demostrada la existencia del hecho- el hombre que fue juzgado y condenado “accedió carnalmente por vía vaginal a su hija”. Según la magistrada sostuvo, lo hizo a partir del mes de agosto de aquel año y “en reiteradas oportunidades”.

Todos esos abusos, se mencionó también en el fallo, ocurrieron en una casa de Chillar donde ambos vivían, cuando -tal lo ya referido- la víctima tenía nueve años de edad.

Un testimonio fundamental

Lo escuchado en el debate en boca de la víctima se convirtió en uno de los elementos de prueba fundamentales durante este proceso. Tanto para dar por acreditada la existencia de los abusos como para que, como autor de los mismos, resultara condenado el hombre que fue juzgado en el Tribunal 2 local.

En una de las audiencias del debate la víctima relató ante los jueces ese infierno que comenzó a sufrir cuando apenas tenía nueve años de edad.

“El hecho que denuncié ocurrió cuando yo empecé a faltar a la escuela”, les refirió la joven a los magistrados al remontarse al momento en que comenzó a ser abusada sexualmente por su padre.

“Después de un tiempo de faltar -continuó relatando en el debate- lo llamaron a mi papá y le avisaron esa circunstancia. Él no sabía que yo faltaba y no supo decirle a la maestra qué pasaba. Entonces un día llegó a mi casa después del trabajo enojado y me golpeó. Después empezó a abusar de mí. Me tiraba en a la cama y me tapaba la boca”.

Los abusos incluyeron, según contó también la víctima, que su padre la accediera carnalmente en reiteradas ocasiones.

“Cuando me hacía esto yo tenía ocho o nueve años, me dolía mucho. Yo todo el tiempo le pedía que pare porque después despedía sangre”, refirió también en el marco de lo que fue su testimonio en este juicio.

“Cuando me tocaba me decía que con eso iba a aprender a hacer las cosas bien porque lo que yo estaba haciendo estaba mal. Era como un castigo por faltar al colegio. Él me repetía todo el tiempo que no le diga a nadie lo que me hacía. Me amenazaba que si hablaba le iba a hacer lo mismo a mis hermanitas. Cuando me tocaba le pegaba patadas y con las manos, pero él me las agarraba”, recordó sobre lo sucedido en ese entonces. Una situación por la cual -declaró- pensó en irse de su hogar en varias ocasiones.

Años más tarde, al primero que le contó de esos abusos que había sufrido fue a una pareja que tenía. Y después se lo dijo también a su mamá, que en ese entonces ya llevaba separada varios años del trabajador municipal que ahora resultó condenado en este juicio.

El testimonio de la victima, tiempo después, se convirtió en materia de una causa penal, que se inició desde una de las fiscalías con sede en los Tribunales de Azul. La joven tenía 17 años de edad cuando se animó a denunciar a su papá.

De esa manera, en diciembre de 2017 el trabajador municipal fue detenido en Chillar. Y desde ese entonces está privado de la libertad. Ahora, condenado en  primera instancia a catorce años de cárcel.

Partes y testigos

Javier Barda, que desde la UFI 13 a su cargo instruyó la causa penal relacionada con este caso de abuso sexual, representó al Ministerio Publico Fiscal en el debate que por el caso se hizo. En su alegato había pedido el mismo monto de pena para el encausado que finalmente le fue impuesto en esta primera instancia, cuando días atrás el fallo de este juicio se anunció.

El abogado Germán Vena, en tanto, se desempeñó en el debate como defensor Particular del encausado. En su alegato, solicitó la absolución de su defendido. Subsidiariamente, que el hombre fuera condenado como autor de lo que a escala penal es un “abuso sexual simple”.

Pero ninguna de esos pedidos prosperaron para los jueces del Tribunal 2, quienes votaron de manera unánime a cada una de las cuestiones planteadas en el fallo y se pronunciaron a favor de la condena para el trabajador municipal, cuyos datos filiatorios no pueden revelarse para así proteger la identidad de su hija, a la que violó en reiteradas ocasiones cuando tenía nueve años.

No bien resultara detenido, cuando fue indagado en Tribunales el hombre había declarado. En aquella oportunidad, negó haber abusado de su hija. Según sostenía, esa denuncia contra él era “una estrategia de su ex mujer” para que él no pudiera ver a los hijos en común que ambos tuvieron.

Pero esa versión fue descartada por los jueces que intervinieron en este proceso. En contraposición a lo sostenido en aquella indagatoria por el trabajador municipal, los magistrados concluyeron que el testimonio de la joven abusada se vio sostenido y ratificado por testigos que fueron convocados al proceso, entre quienes estuvieron un ex novio de ella y su mamá. También, por versiones de peritos que se entrevistaron con la víctima durante la instrucción del sumario penal. Al respecto, una psicóloga señaló que la joven no mentía y que, efectivamente, había sido abusada sexualmente por su papá cuando era una niña.

“Me costó hacer la denuncia, lo pensé mucho. Me da miedo él. Actualmente le sigo teniendo miedo”, dijo en otro tramo de su relato en el debate la joven sobre su papá. El mismo hombre que ahora está preso, después de que días atrás fue condenado a esos ya referidos catorce años de prisión por violarla en reiteradas ocasiones cuando ella era una niña.

El dato

La falta de antecedentes penales del encausado fue valorada por los jueces del Tribunal 2 como una atenuante a la pena que le dictaron por este caso de abuso sexual agravado. Y al momento de potenciar la sanción, para el empleado municipal los magistrados tuvieron en cuenta varias circunstancias: “la corta edad de la víctima con relación a la prevista en el tipo legal; haberse aprovechado del desamparo de la misma, ya que su progenitora estaba en otra localidad, y la extensión del daño causado, pues después del hecho tuvo que hacer tratamiento psicológico, le costó vincularse con varones, tener relaciones sexuales y presentó trastornos en el sueño”, se mencionó en el fallo.

VIVENCIAS “REALES” DE UNA VÍCTIMA DE ABUSO

Alejandra Raverta, la jueza del Tribunal 2 de Azul. Fue la primera en votar a las cuestiones que se plantearon en el fallo. En este juicio oral, el TOC 2 se completó con las participaciones de la jueza de Garantías Magdalena Forbes y el juez del Fuero de Menores Luis Surget. NACHO CORREA/ARCHIVO/EL TIEMPO

“La declaración de la víctima me impresiona como natural, espontánea y no inducida, ya que pudo describir los actos abusivos dando detalles de los mismos, como en lo que hace al período de tiempo en el que sucedieron, al lugar, al momento del día” y a “la sensación de dolor”, escribió en otro tramo del fallo la jueza Alejandra Raverta.

También, la magistrada del TOC 2 mencionó que la joven abusada “expresó que en esa época no pudo contarle a nadie lo sucedido porque tenía temor”.

“Todas estas circunstancias -sostuvo la actual titular del Tribunal- dan cuenta que las vivencias son reales, descriptas de manera tal que no dejan duda de la espontaneidad de sus dichos. También es de destacar la resonancia emocional que se desprende de los mismos y que se pudo observar en la audiencia de debate”.

A esas conclusiones adhirieron los demás jueces que participaron en el debate: Magdalena Forbes y Luis Surget.

La Jueza de Garantías y el Juez de Sentencias del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil están actualmente integrando el Tribunal 2 como magistrados suplentes, teniendo en cuenta que Gustavo Abudarham se jubiló y que Carlos Pagliere (h) ahora es camarista.